Sexting: Una práctica de riesgo

Sexting. Una práctica de riesgo

El sexting es el intercambio voluntario de imágenes eróticas propias a través del móvil o de internet. El sexting es una nueva forma de comportamiento sexual, que cada vez está más extendida en nuestra sociedad, sobre todo en los adolescentes, que en muchas ocasiones no son conscientes de los riesgos que implica esta práctica.

¿Es el sexting una nueva forma de disfrutar de la sexualidad?

La irrupción del coronavirus ha supuesto un cambio en los hábitos y el estilo de vida, obligando a las personas a estar físicamente separadas, llevándolas a adoptar comportamientos sexuales sobre los que anteriormente tenían grandes prejuicios, como es el caso del sexting.

Según una encuesta de SexPlace.es realizada a 2.500 españoles, alrededor del 68% afirma haber realizado algún juego erótico online, siendo para aproximadamente el 71% de éstos su primera práctica. Asimismo, esta misma encuesta recoge que antes de la cuarentena el deseo de cibersexo no superaba el 20%, mientras que ahora cerca del doble querría realizarlo.

“La epidemia de coronavirus ha extendido la práctica del sexting”.

En lo que respecta a los adolescentes, un metaanálisis publicado por JAMA Pediatrics publicó que alrededor del 14% practicaba sexting enviando material sexual, mientras que el 27% lo recibía.

Desgraciadamente, no todas las personas que llevan a cabo esta práctica conocen los distintos riesgos que conlleva ni cómo prevenirlos. Por ello, en esta entrada se hablará abiertamente de los pros y los contras de hacer sexting.

“El sexting es una práctica sexual no exenta de ciertos riesgos”.

¿Qué es el sexting?

El término sexting es un anacronismo del inglés “sex” (sexo) y “texting” (mandar mensajes de texto por teléfono). El sexting consiste en el intercambio de contenidos eróticos o pornográficos de uno mismo (fotografías, vídeos…) con otra persona a través de dispositivos electrónicos (móvil, ordenador, etc.).

De esta manera, el sexting se caracteriza por:

  • La voluntariedad en la creación y el envío del material.
  • El contenido de este material tiene una connotación sexual, que incluye semidesnudez o desnudez y una descripción o muestra explícita de actividades sexuales.

En este sentido, se trata de una práctica de riesgo, pues una vez enviados dichos contenidos pueden ser utilizados para chantajear o humillar a la otra persona.

 

¿Qué es el sexting?

(1) – El sexting es un intercambio voluntario de material erótico propio.

 

¿Por qué se hace sexting?

En primer lugar, es necesario analizar el contexto cultural para comprender por qué esta práctica se ha normalizado en los últimos tiempos.

Culto al cuerpo.

Actualmente, la sociedad promueve valores relacionados con el culto al cuerpo y la competitividad. Se valora la apariencia física por encima de otras cualidades personales como el nivel cultural, cosificando a las personas y clasificándolas como más o menos exitosas dependiendo de su físico.

Por ello, no son pocos -especialmente los adolescentes- los que tienden a exhibir sus cuerpos para presentarse a la sociedad como personas válidas y dignas de ser admiradas y, por ende, queridas.

“Muchos adolescentes exhiben sus cuerpos desnudos buscando aprobación y admiración”.

Así, la necesidad de alimentar el propio ego y la autoestima pasan a depender de la opinión de los demás. El anhelo por sentirse valorado, unido a que los cuerpos continúan sin estar naturalizados lleva a la persona a emplear el sexting a fin de despertar interés sexual y/o romántico en el otro, pues es una práctica relativamente normalizada a nivel social.

Disfrutar de la propia sexualidad.

Por otra parte, el deseo de disfrutar de la propia sexualidad independientemente de los inconvenientes espacio-temporales puede llevar a iniciarse en esta práctica. Se busca incrementar la excitación como forma de mejorar la calidad de sus relaciones sexuales, añadiendo algo novedoso que sirva como preliminar o, simplemente, como práctica sexual alternativa al problema de la distancia social que ha planteado el coronavirus.

Como es lógico, el inicio del despertar sexual puede jugar un papel muy importante, llevando al adolescente a considerar el sexting como una forma más “adulta” de flirtear y que supone una prueba de confianza de la relación.

El sexting se extiende entre los adolescentes

(2) – El sexting se extiende entre los adolescentes.

 

Integración social.

Puede haber adolescentes que solamente realizan este tipo de prácticas con el objetivo de sentirse parte de su grupo de iguales, utilizando el sexting para presumir de su figura o de la de su pareja a fin de ganar popularidad o para no sentirse excluidos.

Desgraciadamente, no son pocas las ocasiones en las que esta práctica se ejerce debido al engaño de adultos que se hacen pasar por jóvenes de su edad con los que creen poder llegar a tener una relación si les envían el contenido solicitado.

Chantaje o intimidación.

El compartir contenido de connotación sexual por internet puede dar lugar a ser chantajeado o intimidado, de manera que la víctima termina enviando más material bajo amenaza. 

“En muchas ocasiones el sexting es realizado tras sufrir alguna forma de chantaje o coacción”.

A este respecto, es necesario destacar la inconsciencia y el exceso de confianza con el uso de las nuevas tecnologías. Esta inconsciencia es mayor entre los adolescentes debido a que tienden a minimizar los riesgos, ignorando las posibles repercusiones.

“Muchos adolescentes practican el sexting de forma inconsciente sin pensar en los posibles riesgos”.

Esto unido al espíritu transgresor propio del adolescente y a la falta de cultura de privacidad puede llevar tanto a adolescentes como a adultos a compartir información personal de forma imprudente, demostrando su desconocimiento sobre la tecnología (por ejemplo, los problemas que podría ocasionar el hackeo o robo del móvil).

Consumo de sustancias o pobre gestión emocional.

En la práctica del sexting es importante no menospreciar la influencia del abuso de alcohol y drogas, tanto en menores como en mayores de edad. Asimismo, puede influir la falta de gestión emocional ante los conflictos (p. ej. la ira ante la ruptura sentimental o el descubrir que le han sido infiel), pues la impulsividad combinada con la rapidez de la interacción vía internet puede llevar a actuar sin tener en cuenta las posibles consecuencias.

 

Ventajas del sexting.

Evidentemente, esta práctica ofrece cierto tipo de ventajas, ya que de no ser así no habría incrementado su ejercicio. La más obvia es que brinda la posibilidad de contacto sexual solventando cualquier problema espacio-temporal.

Asimismo, la falta de sensación de anonimato puede reducir la sensación de vergüenza que sí se tendría en la misma situación cara a cara. Esto facilita hablar de sexo abiertamente y permite explorar en profundidad las fantasías y gustos sexuales de ambos miembros de la pareja.

Por ello, no son pocas las parejas que comienzan esta práctica como una forma de abrir la puerta a otras prácticas (p. ej. juego de roles) y recuperar la fogosidad de los primeros encuentros.

El sexting facilita hablar de sexo abiertamente

3- El sexting facilita hablar de sexo abiertamente

Otra de las ventajas del sexting es que, como no requiere una respuesta inmediata, permite pensar detenidamente la misma, proyectando así un “yo” más perfecto y sensual a pesar de la escasa o inexistente comunicación no verbal.

Esto último también puede dar pie a relaciones irreales, en las que no se conoce a la persona en su totalidad, pues ésta sólo ofrece la mejor versión de sí misma al contar con más tiempo para enmascarar u ocultar sus defectos e inseguridades.

“El sexting puede dar lugar a relaciones idealizadas e irreales”.

 

Riesgos del sexting.

Dada la facilidad y rapidez de difusión que otorgan las nuevas tecnologías de la comunicación, el control de los mensajes escapa a los implicados al darse los robos cibernéticos o, incluso, la suplantación de identidad al tratarse de medios que proporcionan cierto anonimato.

Además, el cambio en la relación entre los implicados puede dar lugar a un posible chantaje sexual o a la viralización de contenidos íntimos eróticos.

“Al terminar una relación, el sexting puede dar lugar al chantaje sexual”.

A continuación, se explican más detalladamente los posibles problemas a los que se puede tener que enfrentar una persona que ha compartido imágenes de carácter erótico o sexual más o menos explícito:

Sextorsión o chantaje sexual.

Este término hace alusión a la amenaza de difusión de imágenes sexualmente explícitas o íntimas sin consentimiento, la cual suele ser llevada a cabo por conocidos o exparejas de la víctima.

Dicha situación suele darse con el propósito de conseguir más imágenes, actos sexuales o dinero.

Cabe destacar que los adolescentes no heterosexuales tienen más probabilidades de ser víctimas de sextorsión, ya que dichas imágenes pueden ser utilizadas como prueba para hacer pública su orientación sexual sin su consentimiento.

“Los adolescentes no heterosexuales son frecuentemente víctimas de sextorsión por temor a difundir su orientación sexual”.

Pornovenganza.

A diferencia de la sextorsión, en la pornovenganza los contenidos suelen hacerse públicos por parte de la expareja, que busca vengarse de la ruptura. De esta manera, el contenido sexual que era un símbolo de confianza y discreción termina convirtiéndose en material destructivo.

“La pornovenganza busca humillar al difundir contenidos íntimos de la expareja en redes sociales”.

Bullying en las redes sociales

(4) – Difusión en las redes sociales de contenidos íntimos

 

Ciberbullying o acoso online.

Se trata de una forma de acoso en la que la víctima de la difusión del contenido sexual (p. ej. a raíz de enviar el contenido a la persona equivocada) sufre humillaciones, burlas, comentarios denigrantes e incluso exclusión social.

Dichas situaciones pueden llegar a ser insoportables, especialmente cuando éstas se prolongan en el tiempo, causando daños psicológicos y, en ocasiones, provocando el suicidio de la víctima, que se siente culpable y sin esperanza de poder recuperar su vida anterior.

“El ciberbullying puede llevar a la víctima a suicidarse”.

 

Grooming y pornografía infantil.

El grooming comienza con una conversación virtual en la que un adulto se hace pasar por otra persona, normalmente de la edad del menor. De esta forma, busca obtener satisfacción sexual, bien a través de imágenes eróticas o pornográficas o bien como preparación para un encuentro sexual.

Se trata de una nueva forma de acoso y abuso hacia los jóvenes, en la que el adulto puede emplear la imagen enviada para extorsionar al menor y conseguir más imágenes o encuentros sexuales, así como dinero de éste.

“El material íntimo obtenido mediante el grooming puede ser usado en redes de pederastia”.

Por si esto no fuera suficientemente grave, el adulto puede llegar a utilizar dichas imágenes para crear perfiles falsos con los que captar a otros menores o, incluso, subirlas a webs de pederastia, convirtiendo al menor en objeto de contenidos pornográficos. Según ConnectSafely, alrededor del 25% de la pornografía infantil que circula por la red en EE.UU. ha surgido gracias al sexting.

 

Phishing o suplantación de identidad.

En este caso, la persona decide suplantar la identidad de otra persiguiendo diversos objetivos. Estos objetivos pueden ir desde utilizar las imágenes para ejercer la sextorsión hasta emplearlas como contenido de webs o anuncios pornográficos.

También pueden ser usadas para crear perfiles falsos con los que atraer a futuras víctimas.

Extorsión sexual en la red

(5) – El sexting propicia la extorsión sexual en la red

 

Perjuicios físicos y psicológicos.

Esta pérdida de privacidad puede provocar que el contenido termine en manos de criminales, haciendo que la víctima pueda ser seleccionada como objetivo de hurtos o, incluso, de algún pederasta. Por otra parte, la descontextualización de la situación inicial puede derivar en la pérdida de confianza en los demás y mermar la autoestima de la víctima al sentirse culpable por lo ocurrido, percibir decepción por parte de entorno y verse socialmente aislada, facilitando con ello la aparición de trastornos psicológicos. 

 

El sexting en el Código Penal Español.

El Código Penal Español incluye en el apartado 7º del artículo 197 este delito en los siguientes términos:

“Será castigado con una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquélla que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona”.

“La difusión de material íntimo sin permiso está considerada como delito en España”.

La pena se impondrá en su mitad superior cuando los hechos hubieran sido cometidos por el cónyuge o por persona que esté o haya estado unida a él por análoga relación de afectividad, aun sin convivencia, la víctima fuera menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección, o los hechos se hubieran cometido con una finalidad lucrativa”.

El uso inadecuado del sexting puede ser delito

6- El uso inadecuado del sexting puede ser constitutivo de delito

En resumen, toda persona que difunda material de contenido íntimo sin el consentimiento expreso de la persona afectada aún cuando lo haya recibido con su aprobación incurrirá en un delito penal. Esto es debido a que afecta gravemente a la intimidad de la persona afectada al tratarse de contenidos captados en un lugar donde existía previsión de intimidad.

Asimismo, la pena será mayor en el caso de que la víctima fuera pareja de aquel que divulgó las imágenes o el afectado fuera menor de edad o discapacitado.

Dada la enorme repercusión que puede traer consigo la viralización de dichas imágenes, en la próxima entrada se profundizará en la prevención de la sextorsión y cómo hacer frente al chantaje sexual.


 

Referencias bibliográficas.

  • #DalelaVueltaalSexting, nueva campaña de Fundación en Movimiento. (s. f.). Fundación en Movimiento. Enlace
  • Cómo prevenir el sexting, el sexteo y la sextorsion (chantaje sexual). (2019). Gaptain. Enlace.  
  • Del Corral, P. (2020). Se dispara el ‘sexting’ como consecuencia del coronavirus. La Razón. Enlace.
  • Grooming. (2020). Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia. Enlace.
  • Puyol, J. (2018). ¿Qué es y en qué consiste el sexting? Confilegal. Enlace.
  • Sexting. (s. f.). Internet Segura for Kids (IS4K). Enlace.

 

Autora.

Mª Victoria Orbe Valls - Psicóloga Clínica

Mª Victoria Orbe Valls es psicóloga general sanitaria. Está graduada en Psicología por el CES Cardenal Cisneros (Universidad Complutense de Madrid), cuenta también con los másteres de Psicología General Sanitaria (Universidad Antonio de Nebrija) y Sexología Clínica y Terapia de Parejas (Instituto Superior de Estudios Psicológicos), así como con formación en Mindfulness y grafopsicología. En la actualidad compagina su actividad como psicóloga con la divulgación científica. Es colaboradora en el Blog de Nuestro Psicólogo en Madrid.


 

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