Los celos entre hermanos representan un desafío común en muchas familias. Aunque la llegada de un nuevo miembro a la familia suele ser motivo de alegría, no siempre es recibida con entusiasmo por todos. En hogares donde conviven varios hijos, es frecuente que surjan sentimientos de rivalidad y discordia. Este fenómeno, presente en familias de todo tipo, requiere atención y comprensión para gestionarlo adecuadamente y fomentar una relación sana entre hermanos.
Los celos entre hermanos: una historia eterna.
Los celos entre hermanos son más que una simple rivalidad ocasional. Son un fenómeno complejo que puede influir profundamente en la dinámica familiar y el futuro desarrollo emocional de los niños.
Abordar estos sentimientos es crucial para restaurar la armonía en el hogar. Comprender y gestionar estos celos es esencial, ya que, si se ignoran, pueden perpetuar conflictos que afecten negativamente las relaciones familiares a largo plazo.
Los celos infantiles se manifiestan cuando un niño siente que el afecto o la atención que recibe de sus padres o cuidadores está siendo amenazada por la presencia o el comportamiento de un hermano.
Estos sentimientos pueden surgir en cualquier momento de su desarrollo y son especialmente intensos en niños de entre dos y cuatro años, coincidiendo a menudo con la llegada de un nuevo hermano.
Sin embargo, cualquier cambio significativo en la estructura o la rutina familiar también puede desencadenar celos en niños mayores.
Los signos de celos incluyen comportamientos como discusiones frecuentes, competencia por la atención, comportamientos regresivos, como volver a usar pañales o biberón.
También pueden aparecer cambios en el rendimiento escolar o en las interacciones sociales. Por lo tanto, es fundamental que los padres estén atentos a estas señales y actúen de manera adecuada para manejar la situación de forma efectiva.
Referencias bibliográficas: [1] [2] [9]
¿Qué son los celos entre hermanos?
Los celos entre hermanos pueden definirse como una reacción emocional compleja que surge cuando el niño percibe que su posición o valor dentro de la familia está siendo amenazado por la presencia de otro hermano.
Esta percepción puede provocar una amplia gama de emociones, desde inseguridad y miedo hasta ira y resentimiento.
Aunque a menudo se considera una parte normal del desarrollo infantil, los celos pueden convertirse en un problema si no se gestionan adecuadamente.
Referencias bibliográficas: [1] [2] [3] [6] [9]
Definición de los celos
Desde una perspectiva psicológica, los celos se originan como una respuesta emocional para proteger algo que se considera propio y que se cree que está en riesgo de ser perdido.
En el contexto familiar, los niños pueden experimentar celos cuando sienten que el amor o la atención que reciben de sus padres se ve comprometida por el cuidado hacia otro hermano.
Los celos no sólo reflejan el miedo a perder algo valioso, sino también el deseo de mantener la exclusividad del vínculo afectivo con los padres.
«El niño no quiere compartir el amor de sus padres con nadie».
Referencias bibliográficas: [1] [2] [9]
¿Qué esperar por edades?
Los celos entre hermanos suelen tener unas características típicas según la edad del niño:
2–4 años (pico de celos): es frecuente la búsqueda intensa de atención, rabietas y pequeñas regresiones (p. ej., hablar “como bebé”). Para superar estos celos ayuda mantener rutinas, anticipar cambios y ofrecer “tiempo especial” breve y diario con el adulto. Es aconsejable evitar comparaciones y validar emociones sencillas (“veo que te enfada…”).
5–8 años (comparaciones y sentido de justicia): aparecen quejas de trato desigual y disputas por turnos o pertenencias. Funciona bastante bien acordar reglas claras y visibles, practicar turnos y resolver conflictos guiando a que propongan soluciones justas. Intenta reconocer los esfuerzos concretos de cada hijo sin poner etiquetas.
Preadolescencia (9–12 años: estatus y roles): la rivalidad puede centrarse en logros, popularidad o privilegios. Es clave respetar espacios y privacidad, negociar las responsabilidades acordes a la edad y promover la cooperación (ayuda planificada). Procura reparar agravios y evitar favoritismos explícitos o sutiles.
Nota: las edades son orientativas; observa la intensidad, el impacto en la convivencia y la evolución con las pautas básicas.
Referencias bibliográficas: [3] [6] [7] [9]
Causas comunes de los celos entre hermanos
Varias situaciones pueden desencadenar celos entre hermanos, y reconocer estas causas es el primer paso para abordarlas efectivamente:
- Nacimiento de un nuevo hermano: La llegada de un nuevo bebé es una de las causas más comunes de celos, ya que los hijos mayores pueden sentir que deben compartir el amor y la atención que antes recibían exclusivamente.
- Comparaciones y competencia: Los celos pueden intensificarse cuando los padres comparan explícita o implícitamente a sus hijos en áreas como el rendimiento académico, habilidades deportivas, o comportamiento. Esto puede hacer que los niños sientan que deben competir por la aprobación y el afecto familiar.
- Cambios en la dinámica familiar: Sucesos como un divorcio o separación, una enfermedad grave, o cambios importantes en la rutina familiar (como mudanzas o cambios de empleo de los padres) pueden alterar la distribución de la atención y el cuidado, provocando sentimientos de celos.
- Diferencias en el trato: Incluso las pequeñas diferencias en cómo se tratan a los hijos pueden fomentar celos. Los niños son extremadamente sensibles a las desigualdades en el trato de los padres.
Comprender estos factores es esencial para abordar los celos de manera efectiva y promover una relación saludable entre hermanos que fomente el desarrollo emocional positivo de cada hijo.
Referencias bibliográficas: [3] [6] [9]
¿Celos normales o problema clínico serio?
Para ayudar a los padres a distinguir, una situación de celos entre hermanos, completamente normal de una situación más seria, que precisa consultar con un profesional, adjuntamos el siguiente cuadro comparativo
| Celos normales (esperables) | Señales de alarma (valorar consulta) |
|---|---|
| Duración: aparecen ante cambios (nacimiento, rutinas) y remiten en pocas semanas. | Persistencia: se mantienen más de 6–8 semanas pese a realizar pautas básicas en casa. |
| Intensidad: enfado leve, quejas, pequeñas discusiones; el niño puede calmarse con ayuda. | Severidad: estallidos intensos, insultos/amenazas o gran agitación difícil de contener. |
| Conducta: rivalidad verbal, búsqueda de atención, ocasionalmente empujones sin lesión. | Agresiones: golpes repetidos, daño a objetos o riesgo para el bebé/hermano. |
| Funcionalidad: mantiene el juego compartido a ratos; la vida familiar y la escuela siguen estables. | Impacto: problemas en escuela/amistades, alteraciones de sueño o apetito, aislamiento. |
| Regresiones: leves y transitorias (p. ej., hablar “como bebé” unos días). | Regresiones mantenidas: p. ej., enuresis secundaria prolongada o pérdida de habilidades. |
| Evolución: mejora con normas claras, turnos, tiempo individual y refuerzo positivo. | Sin mejora: no cambia o empeora pese a límites, rutinas y apoyo constante. |
| Riesgo: sin ideas de hacerse daño ni de dañar a otros. | Urgente: verbaliza ideas de hacerse daño o de dañar a un hermano; busca ayuda profesional. |
Guía orientativa para familias: prioriza siempre la seguridad. Si hay agresiones repetidas, empeoramiento o gran impacto en la convivencia, consulta con pediatría o psicología infantil.
Referencias bibliográficas: [1] [3] [4] [6] [7] [9]
Impacto de los celos en la familia
Los celos entre hermanos no solo afectan a los niños involucrados directamente, sino que también tienen un fuerte impacto en toda la estructura familiar.
Abordar los celos entre hermanos no es sólo una cuestión de resolver disputas individuales, sino de mantener la armonía del hogar.
A continuación, analizaremos cómo estos celos pueden influir en las relaciones familiares y sus consecuencias a largo plazo si no se gestionan adecuadamente.
Referencias bibliográficas: [5] [7] [8] [9]
Efectos en las relaciones familiares
Los celos entre hermanos pueden alterar profundamente la dinámica familiar, afectando las relaciones no solo entre los hermanos, sino también entre padres e hijos y entre los propios padres. Algunos de los efectos más comunes incluyen:
- Tensiones y conflictos constantes: Los celos pueden conducir a discusiones y peleas frecuentes entre hermanos, lo que genera un ambiente de tensión y estrés para todos los miembros de la familia.
- Alianzas y favoritismos: En algunos casos, los padres pueden, sin intención, mostrar favoritismo hacia uno de los hijos, ocasionando resentimientos duraderos y la formación de alianzas entre los miembros de la familia.
- Distanciamiento emocional: Los niños que sienten que no reciben la misma atención o amor pueden distanciarse emocionalmente. esto puede afectar a su capacidad para formar relaciones cercanas y seguras, tanto dentro como fuera de la familia.
Consecuencias a largo plazo de los celos no gestionados
Si los celos entre hermanos no se abordan de manera efectiva, pueden tener serias consecuencias a largo plazo, tanto para el desarrollo emocional y social de los niños , como para la salud general de la familia:
- Problemas de autoestima y identidad: Los niños que crecen sintiéndose menos queridos o valorados pueden desarrollar problemas crónicos de autoestima, que pueden afectar todos los aspectos de su vida, incluidas las relaciones y el rendimiento académico o profesional.
- Dificultades en las relaciones futuras: Los patrones de celos y competencia aprendidos durante la infancia pueden perpetuarse en la edad adulta, complicando las relaciones personales y profesionales. Los individuos pueden tener dificultades para manejar la competencia de manera saludable o pueden desarrollar celos en otras relaciones significativas.
- Desgaste emocional en los padres: La gestión constante de conflictos y la preocupación por el bienestar emocional de sus hijos pueden ocasionar a los padres un estrés crónico, afectando su propia salud mental y dañando su relación de pareja.
Es crucial que los padres reconozcan la importancia de intervenir temprano y de manera efectiva para prevenir estos efectos negativos y promover un ambiente familiar donde todos los miembros se sientan valorados y comprendidos.
Referencias bibliográficas: [5] [7] [8] [9]
Consejos para manejar los celos entre hermanos
Manejar adecuadamente los celos entre hermanos es esencial para promover un ambiente familiar saludable y para lograr un desarrollo emocional positivo en los niños.
A continuación, presentamos estrategias prácticas que los padres pueden implementar para reducir los conflictos y fortalecer la relación entre los hermanos.
Fomentar la igualdad y el reconocimiento
Uno de los pasos más importantes en la gestión de los celos es asegurar que todos los niños se sientan igualmente valorados y reconocidos dentro de la familia. Esto incluye:
- Evitar comparaciones: Cada niño tiene sus propias fortalezas y debilidades, y compararlos entre sí solo puede intensificar los sentimientos de celos. Es crucial celebrar los logros y progresos de cada hijo de acuerdo a sus capacidades individuales.
- Igualdad en la atención y los recursos: Es importante que los padres distribuyan su tiempo, atención y recursos de manera justa, adaptándose a las necesidades de cada hijo. Esto no significa una igualdad exacta en cada momento, sino la habilidad de reconocer lo que requiere cada niño en cada momento.
Referencias bibliográficas: [7] [8] [9] [10]
Establecer tiempos individuales para cada hijo
Dedicar tiempo exclusivo a cada hijo puede ayudar a disminuir los celos, ya que cada uno siente que tiene un espacio propio y exclusivo con sus padres.
- Tiempo de calidad individual: Los padres deben planificar actividades individuales con cada hijo regularmente. Estos momentos no solo refuerzan la relación padre-hijo, sino que también dan una oportunidad para conocer sus sentimientos y preocupaciones en un entorno más personal y seguro.
- Ser consistente: Es importante que estos tiempos sean consistentes y predecibles, para que cada niño sepa que tendrá su momento especial y no sienta la necesidad de competir por la atención.
Referencias bibliográficas: [3] [7] [9]
Enseñar habilidades de empatía y comunicación
Desarrollar habilidades de empatía y comunicación efectiva desde una edad temprana es fundamental para prevenir y manejar los celos entre hermanos.
- Modelar la empatía: Los padres deben modelar comportamientos empáticos, enseñando al niño cómo reconocer y responder a los sentimientos de los demás de manera respetuosa y considerada.
- Fomentar la comunicación abierta: Es misión de los padres enseñas a sus hijos a expresar sus sentimientos y preocupaciones de manera constructiva, sin recurrir a la agresión o el retiro. Esto incluye aprender a usar «yo siento» o «me gustaría» en lugar de usar acusaciones o exigencias.
- Resolver conflictos juntos: Se debe animar a los hermanos a resolver sus disputas juntos, ofreciendo guía cuando sea necesario. Esto no solo les ayuda a practicar la resolución de conflictos, sino que también refuerza la idea de que pueden trabajar juntos para superar desafíos.
Referencias bibliográficas: [3] [6] [7] [8] [9] [10]
Estrategias de prevención de celos entre hermanos
Prevenir los celos entre hermanos es tan importante como saber manejarlos cuando aparecen. La prevención puede ayudar a minimizar el impacto emocional y mantener la armonía familiar. A continuación, veremos cómo los padres pueden preparar a un hijo para la llegada de un nuevo hermano.
Referencias bibliográficas: [3] [6] [7] [8] [9] [10]
Cómo preparar a un hijo ante la llegada de un nuevo hermano
La preparación adecuada del niño, ante el nacimiento de un hermanito, puede marcar una gran diferencia en cómo percibe la ampliación de la familia. Aquí algunas sugerencias:
- Hablar sobre el nuevo hermano antes de su llegada: Comienza a hablar sobre el nuevo bebé con anticipación, explicando lo que pueden esperar y cómo pueden involucrarse en el cuidado del bebé.
- Incluir al hijo en la preparación: Permite que el niño mayor ayude a preparar las cosas para el bebé, como armar la cuna o elegir ropa. Esto les puede hacer sentir parte del proceso, más importantes y menos aislados.
- Leer libros sobre ser un hermano mayor: Hay muchos libros infantiles que tratan sobre la llegada de nuevos hermanitos y pueden ayudar a que el niño entienda y se emocione con el nuevo papel que va a asumir.
- Resaltar los beneficios de ser el mayor: Enséñales las ventajas de ser el hermano mayor, como poder enseñar al bebé juegos nuevos y ayudar a cuidarlo.
Referencias bibliográficas: [3] [6] [7] [9]
Crear un ambiente familiar de apoyo y comprensión
Un ambiente familiar que promueva el apoyo y la comprensión puede reducir la aparición de celos entre hermanos. Algunas estrategias incluyen:
- Promover la comunicación abierta: Se debe fomenta un ambiente donde todos los miembros de la familia se sientan seguros para expresar sus sentimientos y preocupaciones sin miedo a ser juzgados.
- Reconocimiento de las emociones de cada niño: Es vital que los padres reconozcan los sentimientos de cada hijo, mostrándoles que sus emociones son importantes y entendidas.
- Establecer y mantener rutinas: Las rutinas pueden dar a los niños una sensación de seguridad y normalidad. Esto es especialmente importante ante la llegada de un nuevo hermano.
- Tiempo en familia: Dedica tiempo regularmente para actividades familiares que incluyan a todos los hijos, reforzando la unidad familiar y evitando que algún hijo se sienta excluido.
Referencias bibliográficas: [6] [7] [8] [10]
Cómo actuar en situaciones de celos entre hermanos
Cuando la prevención de los celos entre hermanos ha fallado, es fundamental saber cómo intervenir de manera efectiva. A continuación, ofrecemos unos consejos prácticos para resolver el conflicto y orientación sobre cuándo es apropiado buscar la ayuda profesional de un psicólogo.
Referencias bibliográficas: [3] [5] [6] [7] [9]
Guía paso a paso para intervenir en una pelea
- Evita riesgos y pon a salvo a todos: si ves peligro, acércate y separa con calma a los niños. Habla con un tono sereno y explícales que vas a parar la situación para que nadie salga lastimado.
- Describe lo que ha ocurrido: cuenta brevemente lo que has observado sin juzgar ni repartir culpas: “he oído gritos y os he visto tirando del mismo juguete”. Eso ayuda a bajar la tensión y centra la conversación en los hechos.
- Valida la emoción: reconoce cómo se sienten para que se sientan escuchados: “entiendo que te frustra esperar” o “veo que te has enfadado”. Si están muy activados, puedes proponer una breve pausa para respirar y recuperar el autocontrol.
- Buscad una solución justa: ofrece opciones sencillas y claras, como turnos con reloj, intercambiar actividades o jugar juntos de otra manera. Invítales a proponer alternativas y elegid la que ambos consideren más justa.
- Cerrad un acuerdo y supervisa: repetid en voz alta lo que habéis decidido (“dos minutos cada uno y luego cambiamos”) y vuelve a comprobar cómo va al cabo de unos minutos. Si se olvida la norma, recuérdala sin bronca y retomad el plan.
- Refuerza lo que han hecho bien y repara: al terminar, señala lo positivo (“habéis esperado el turno y os habéis entendido”). Si hubo daño, ayúdales a repararlo con una disculpa y una acción concreta (ordenar, arreglar, consolar).
Si las peleas son frecuentes, muy intensas o no mejoran con estas pautas, conviene consultar con pediatría o psicología infantil.
Referencias bibliográficas: [3] [5] [6] [7] [9] [10]
Consejos prácticos para resolver conflictos
Cuando surgen situaciones de celos, es importante manejarlas con mucho cuidado. Ahora veremos algunos consejos que los padres pueden seguir:
- Reconocer el problema: El primer paso es reconocer que los celos están justificados y no son simplemente un mal comportamiento.
- Escuchar a todos los involucrados: Antes de tomar cualquier medida, es importante escuchar a cada hijo para entender completamente sus sentimientos y el punto de vista de cada uno de ellos.
- Entender sus emociones: Los padres deben asegurarse de que los hijos saben que sus emociones son comprendidas y sus sentimientos se toman en serio.
- Fomentar la expresión de sentimientos: Se debe animar a los niños a expresar cómo se sienten usando frases como «yo siento» en lugar de acusaciones o insultos.
- Encontrar soluciones juntos: Hay que trabajar con los hijos para encontrar soluciones que se consideren justas para todos. Esto podría incluir la redistribución de tiempos de atención o la revisión de rutinas diarias.
- Supervisar los cambios: Después de buscar soluciones, hay que seguir supervisando la situación y ajustar los planes según si es necesario para que los conflictos se resuelvan de manera efectiva.
Referencias bibliográficas: [3] [6] [7] [9] [10]
Cuándo buscar ayuda profesional
A veces, los celos entre hermanos pueden ser tan intensos o persistentes que la intervención familiar no es suficiente. En estos casos, podría ser necesario buscar ayuda profesional. Hay que buscar asistencia psicológica si:
- Los conflictos son constantes y severos: Si los celos llevan a la agresión física o emocional frecuente o severa.
- Impacto significativo en el bienestar de la familia: Si los celos están afectando seriamente la armonía familiar.
- Problemas subyacentes: A veces, los celos pueden estar relacionados con problemas más profundos de salud mental o emocional que necesitan ser abordados por un profesional.
- Falta de mejora con las intervenciones en casa: Cuando los esfuerzos para manejar los celos entre hermanos en casa han fracasado.
Referencias bibliográficas: [1] [3] [9]
Conclusión
Resumen de estrategias efectivas
A lo largo de este artículo, hemos visto diversas estrategias y consejos para entender, manejar y prevenir los celos entre hermanos. Llevar a cabo estas prácticas no solo ayuda a disminuir los conflictos actuales, sino que también fortalece las relaciones familiares. Recapitularemos las estrategias más efectivas y subrayaremos la importancia del apoyo continuo de los padres.
Las estrategias que hemos discutido para abordar los celos entre hermanos incluyen:
- Fomentar la igualdad y el reconocimiento: Evitar comparaciones y asegurarse de que todos los hijos se sientan valorados individualmente.
- Establecer tiempos individuales con cada hijo: Dedicar momentos exclusivos para cada niño ayuda a fortalecer la relación y reduce los sentimientos de celos.
- Enseñar habilidades de empatía y comunicación: Fomentar una comunicación abierta y enseñar a los niños a expresar sus emociones de manera constructiva.
- Prevenir los celos desde el principio: Preparar adecuadamente a los hijos para la llegada de nuevos miembros a la familia.
- Intervenir eficazmente en conflictos: Comprender las emociones de los hijos, y trabajar juntos para encontrar soluciones justas.
- Buscar ayuda profesional cuando sea necesario: No dudar en consultar a expertos si los celos entre hermanos se vuelven demasiado intensos o difíciles de manejar.
Referencias bibliográficas: [3] [6] [7] [9] [10]
Importancia del apoyo continuo de los padres
El papel de los padres es crucial en la gestión de los celos entre hermanos. El apoyo continuo, la orientación y la intervención adecuada de los padres son fundamentales para asegurar que todos los hijos se desarrollen en un ambiente de seguridad emocional.
En conclusión, aunque los celos entre hermanos pueden aparecer en un hogar con múltiples niños, es posible manejarlos de manera efectiva con las estrategias adecuadas y el compromiso continuo de los padres.
Referencias bibliográficas: [3] [6] [7] [9] [10]
FAQ sobre los celos entre hermanos
¿Es culpa de los padres que haya celos entre hermanos?
No, no debes culparte. Los celos son una emoción natural e instintiva; forman parte del desarrollo evolutivo del niño, que busca asegurar vuestro afecto y protección. Aunque no sois los culpables de que aparezcan, vuestra actuación sí es clave: evitar comparaciones y mantener la calma ayudará a que esta etapa pase más rápido y no se cronifique.
¿Cuánto tiempo suelen durar los celos entre hermanos?
No hay una duración exacta, ya que depende del temperamento de cada niño y de la diferencia de edad entre hermanos. Por lo general, la fase más intensa suele darse entre los 2 y los 4 años o justo tras la llegada de un nuevo bebé. Si se gestionan bien, los conflictos tienden a disminuir a medida que el niño gana autonomía y seguridad en su papel de hermano.
¿Cuáles son las señales más habituales de celos entre hermanos?
Los celos entre hermanos se manifiestan con frecuencia como discusiones frecuentes, competiciones por la atención, conductas regresivas (volver a usar pañales o biberón) y cambios en el rendimiento escolar o las relaciones sociales.
¿Cómo preparar a un hijo para la llegada de un nuevo hermano?
Hablad a vuestro hijo con antelación sobre el bebé, invitadle a colaborar en la preparación, usad cuentos sobre «la importancia de ser hermano mayor» y resaltad las ventajas como enseñarle juegos al bebé o ayudar a cuidarlo.
¿Debo castigar al hermano mayor si pega al pequeño?
Más que castigar, lo prioritario es detener la agresión de inmediato con firmeza pero sin violencia (‘En esta casa no nos pegamos’). El castigo severo suele aumentar el resentimiento hacia el hermano pequeño. Es más efectivo atender primero a la víctima y, una vez calmados, enseñar al mayor a expresar su enfado con palabras en lugar de con golpes.
¿Qué hago si mi hijo tiene regresiones (vuelve a pedir chupete o se hace pis)?
Tómatelo con mucha paciencia, es un mecanismo de defensa muy habitual (‘si soy bebé, me harán caso’). No le riñas ni le ridiculices. Dale el afecto que reclama y, poco a poco, refuerza las ventajas y privilegios de ser el hermano mayor para que él mismo quiera recuperar su independencia.
Ante los celos entre hermanos ¿cuándo buscar ayuda profesional?
Se debe buscar ayuda profesional: Si hay agresiones o conflictos severos y constantes, cuando provocan un gran impacto en la convivencia, ante posibles problemas emocionales subyacentes o no hay una mejora pese a los intentos de resolución en casa.
Bibliografía
- Organización Mundial de la Salud (OMS). ICD-10: F93.3 Trastorno de rivalidad entre hermanos (Sibling rivalry disorder). Ginebra: OMS.
- NHS Class Browser. F90–F98: Trastornos del comportamiento y emocionales con inicio en la infancia y adolescencia (incluye F93.3 Sibling rivalry disorder). Servicio Nacional de Salud (Reino Unido).
- American Academy of Pediatrics (AAP). Sibling Rivalry Toward a Newborn. 2025. AAP Patient Education.
- American Academy of Pediatrics (AAP). Sibling Rivalry. AAP Books.
- Great Ormond Street Hospital (GOSH). Helping your other children cope when their brother or sister is ill or in hospital. NHS Reino Unido.
- Bradford District Care NHS – Ready to Relate. Baby’s siblings (brothers and sisters): jealousy and adjustment. NHS Reino Unido.
- UNICEF Sri Lanka. Positive Parenting Manual – Fighting with siblings. 2023.
- UNICEF Croatia. Parenting in the Best Interests of the Child. 2014.
- Asociación Española de Pediatría (AEP) – EnFamilia. Celos en los niños… casi normales. 2014 (consulta de 2025).
- Asociación Española de Pediatría (AEP) – EnFamilia. Guía práctica para padres. AEP, s. f.
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Gerardo Castaño Recuero es el fundador y director de Nuestro Psicólogo en Madrid desde 2016. Desde entonces, trabaja como psicólogo y psicoterapeuta en este centro.
Estudió Psicología en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid. Completó su formación con el Master de Especialista en Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica (2013-2015).
Curso de Experto en Primeros Auxilios psicológicos en la Universidad Autónoma de Barcelona (2015).
Amplió su formación con el Master en Psicoterapia Humanista Experiencial Psicoterapia Focalizada en la Emoción en en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid (2016-2017).
Curso de Emotion Focused Therapy Level 1 en Glendon Campus of York University (2017).
Curso de Emotion Focused Therapy Level 2 en Canterbury Christ Church University (2018).
Certificación de Nivel B y C de Práctica Supervisada de TFE en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid. (2023-2024).
Colaborador habitual del Blog de Nuestro Psicólogo en Madrid.
