Miedo a enamorarse: La filofobia

Miedo a enamorarse Filofobia

¿A qué se debe el miedo a enamorarse? El amor es un sentimiento relacionado con la protección y el afecto, por lo que establecer este tipo de vínculo suele resultar una idea agradable para la mayoría de las personas. No obstante, hay algunas que temen las consecuencias de una posible ruptura y que no consiguen superar su miedo a un posible abandono, optando por mantener relaciones de pareja superficiales y evitando establecer lazos afectivos.

¿Cómo puede detectarse a una persona con filofobia?, ¿tiene solución? Éstas son algunas de las cuestiones que serán abordadas a lo largo de esta entrada.

¿Qué es la filofobia?

Si bien es cierto que existen personas alérgicas al compromiso y que no desean una pareja a fin que ésta les coarte su libertad; hay otras personas que sufren de verdad y que sí desearían mantener un vínculo romántico que terminan rompiendo a consecuencia de sus miedos pues, en su soledad, la persona ha creado su burbuja de bienestar que ve peligrar con la llegada de una relación.

El término filofobia proviene del griego filos, que significa amor, y phobia, que significa miedo. No se trata de un trastorno psicológico en sí mismo, pues no aparece recogido en ningún manual diagnóstico de trastornos mentales. Esto se debe a que guarda una estrecha relación con los trastornos de ansiedad, concretamente con las fobias, ya que:

“la persona experimenta un alto estrés y ansiedad ante la posibilidad de mantener una relación afectiva debido a una serie de miedos intensos e irracionales”.

Dichos miedos pueden estar relacionados con el lado más pragmático de la relación (la pérdida de libertad e individualidad) o con miedos más profundos y arraigados (miedo a ser abandonado o a sufrir en la relación porque la pareja no cumple las expectativas).

¿Cómo diferenciar la filofobia de una falta de compromiso real?

A diferencia de la inmadurez emocional que puede provocar la ruptura de numerosas relaciones, estas personas sí desean mantener una relación estable. Así, en el caso de la filofobia, es el miedo a que fracase la relación el que lleva a estas personas a rechazar la misma. En cambio, la persona que teme comprometerse es porque tiene una visión desproporcionada de los cambios que va a suponer comprometerse en la relación (p. ej. piensan con frecuencia en lo que pierden al estar en pareja o consideran la negociación como una pérdida de su libertad e independencia).

En resumen, la persona con filofobia quiere amar y sentirse amada, pero sus propios mecanismos de defensa internos impiden que la relación pueda darse o llegar a buen término.

“Los filofóbicos temen el propio proceso de enamoramiento, no tanto al compromiso que supone mantener una relación a largo plazo”.

Filofobia Miedo al enamoramiento

Filofobia: Miedo al enamoramiento

 Fases por las que atraviesa una persona con filofobia durante la relación de pareja.

La persona filofóbica suele mostrarse retraída, evitando mostrarse tal y como es, procurando no hablar sobre sí misma para involucrarse lo mínimo posible en la relación. Esta barrera emocional puede terminar afectando incluso a su comunicación no verbal, tornándola anormal o ausente, pues la persona:

“procura evitar o reducir considerablemente la posibilidad de volverse vulnerable a fin de no ser dañada y, en consecuencia, de tener que conectar con ese sentimiento que no es capaz de gestionar”.

Respecto al inicio del enamoramiento, cuando uno padece filofobia, carece de la ilusión y del bienestar propios de esta etapa. De hecho, a nivel químico, estas personas segregan cortisol en lugar de oxitocina, dopamina y serotonina. Esto significa que, en lugar de liberarse la hormona del amor -oxitocina-, sentirse motivada y a gusto -dopamina-, tranquila y relajada -serotonina-; la persona se siente estresada -cortisol-. Esto se debe a este miedo tan intenso que padecen, el cual también puede terminar reflejándose a nivel físico ante una situación de cercanía emocional mediante los siguientes síntomas corporales:

  • Inquietud.
  • Sequedad en la boca.
  • Temblores.
  • Taquicardia.
  • Dificultad para respirar.
  • Sudoración.
  • Mareos.
  • Náuseas.
  • Desórdenes intestinales.
  • Confusión mental.
  • Impulsividad.
  • Ataques de pánico.

Aunque la aparición de dicha sintomatología lleva a la persona a evitar mantener este tipo de relaciones, aquellos que padecen filofobia no siempre pueden evitar conocer a otras personas y, por ende, terminar enamorándose. Es en ese momento cuando los filofóbicos comienzan a boicotear la relación de forma inconsciente, a fin de autoprotegerse levantando un muro emocional entre ellos mismos y la persona a la que temen entregar su afecto.

Singularidades en la elección y desarrollo de la relación de pareja de una persona con miedo a enamorarse.

La persona con filofobia se caracteriza por el miedo extremo a la vinculación emocional, lo que activa una serie de conductas que le sirven para lidiar con su temor:

  • Se enamora de personas inalcanzables, reafirmándose en que no tiene ningún problema con el amor.
  • Busca defectos en su pareja a fin de justificar el abandono de la relación.
  • Tiene relaciones con parejas incompatibles, lo que evita que la persona se haga consciente de que abandona la relación por sus miedos en lugar de porque la relación realmente no funciona.
  • Culpabiliza al otro de todo lo que ocurre en la relación para no hacerse responsable, abocando así la relación al fracaso.
  • Evita comprometerse en la relación (p. ej. presentarle a la familia), lo que puede terminar haciendo que sea incapaz de imaginarse llevando una vida en pareja, pues considera que se sentiría atrapada.
  • Discute a fin de provocar la ruptura de la relación.
  • Se aleja de su pareja cuando siente que está empezando a vincularse demasiado.
  • Suele tener relaciones superficiales sin implicación emocional y sólo basadas en el sexo. También puede llegar a simultanear varias relaciones de pareja.
Filofobia relaciones de pareja superficiales

La persona con filofobia muchas veces tiene relaciones de pareja superficiales.

¿Es normal tener miedo a enamorarse?: Las consecuencias de la filofobia.

Si bien es normal tener ciertas reservas cuando se está empezando a tener una relación romántica, la filofobia supone un problema emocional y relacional que puede llegar a ser incapacitante. De hecho, este miedo intenso e irracional a enamorarse puede llevar al filofóbico a alejarse de todas aquellas personas con las que conecta emocionalmente, rechazando la oportunidad de conocer a nuevas personas.

“En los casos más graves, este miedo puede llegar a afectar a toda la esfera de su vida social, llegando a evitar las relaciones con sus amigos, familiares y compañeros de trabajo”.

Esto se debe a que, aunque la persona desea poder experimentar el enamoramiento sin miedo, dicho miedo le predispone a aislarse socialmente. Por otra parte, este aislamiento autoimpuesto y la sensación de no poder conseguir la relación romántica que anhela puede llevar a la persona a padecer depresión o, incluso, al abuso de sustancias, lo que redunda en una peor calidad de vida.

¿Cuál es el origen del miedo a enamorarse?

El miedo a enamorarse puede estar condicionado por distintos factores. Entre ellos podemos distinguir los siguientes:

Problemas de apego.

Por lo general, el origen de la filofobia se encuentra en los problemas de apego establecidos durante la infancia, en la que la persona desarrolló un estilo de apego evitativo. Así, estas personas niegan la importancia de las relaciones sociales y se muestran excesivamente independientes y autosuficientes para evitar ser rechazadas, tal y como les ocurrió durante su infancia.

Baja autoestima.

La baja autoestima está relacionada con el sentimiento de propia valía y, por ende, cómo se perciben el mundo y las relaciones. Tal y como se comentó en una entrada anterior, una educación demasiado rígida, protectora o permisiva dificulta el desarrollo de la autonomía e independencia del menor, facilitando el desarrollo de una baja autoestima a largo plazo. El creer que uno no es digno de ser amado también guarda relación con otros trastornos como la depresión o la ansiedad, que pueden facilitar el desarrollo de esta fobia debido a la baja autoestima y la negatividad que ambas implican.

Traumas infantiles.

El haber tenido una familia disfuncional o el haber experimentado un divorcio traumático entre los padres puede facilitar la aparición de dicha fobia. Asimismo, el haber sido víctima de abuso físico o emocional puede desencadenar el desarrollo de esta fobia.

Ruptura sentimental traumática previa.

Las heridas de relaciones pasadas no curadas pueden ocasionar daños importantes a la hora de establecer nuevas relaciones de pareja, especialmente en aquellas personas que consideran que no serían capaces de volver a soportar otra ruptura. El haber sido víctima de violencia en el seno de la pareja se ha demostrado que incrementa la probabilidad de desarrollar filofobia.

“Todo ello hace que estas personas se vuelvan sumamente cautas en sus relaciones debido a que creen que les volverán a hacer daño si ellos lo permiten”.

Así, al considerar que no deben depender de nadie más se vuelven autosuficientes, creyendo que no podrán desarrollar una relación satisfactoria.

Miedo a comprometerse

Tienen miedo a comprometerse pues creen que les van a hacer daño.

¿Qué se puede hacer para superar la filofobia?

A diferencia de otras fobias, la filofobia es un miedo intangible que no puede aislarse. Esto la vuelve especialmente compleja, por lo que es recomendable contar con la ayuda de un psicólogo que pueda ayudar a sanar las heridas emocionales del pasado.

Durante el proceso psicoterapéutico, el profesional trabajará diferentes áreas personales para conseguir una desensibilización afectiva que permita mantener una relación de pareja sana. De esta manera, el psicólogo buscará que la persona:

Acepte el problema.

Desear sentirse amado y dar amor puede dar cierto vértigo al principio, pues exponer los propios sentimientos supone cierto riesgo. Puede parecer que reconocer las propias debilidades incrementa la propia vulnerabilidad, pero el asumir el problema resulta esencial para comenzar el proceso de solución. 

Identifique sus creencias negativas respecto al amor.

Conocer el origen de los conflictos emocionales es necesario para comenzar a sanar las heridas y cambiar aquellas ideas disfuncionales que sólo han servido para enquistar más el problema. En este sentido, se ha demostrado la especial eficacia de la terapia cognitivo-conductual.

Exprese sus sentimientos.

Verbalizar lo que uno siente no sólo es liberador, sino que ayuda a ser comprendido y a encontrar soluciones al poner en perspectiva las propias ideas y las vías de solución ineficaces junto a los demás.

Aprenda a vivir en el presente.

Centrarse en el presente y lidiar con las preocupaciones acerca de un futuro incierto es una cuestión ciertamente complicada. Enfocarse en el presente en lugar de en lo que se cree que puede llegar a ocurrir es necesario para atreverse a experimentar estos sentimientos.

Incorpore técnicas de relajación.

La relajación no sólo incrementa la capacidad de gestión emocional, sino que técnicas como el mindfulness pueden ayudar a vivir en el presente y a manejar aquellos pensamientos que disparan la ansiedad. 

Reconozca sus mecanismos de defensa.

Identificar los propios mecanismos de defensa y cómo éstos interfieren en la cercanía e intimidad de las relaciones de pareja es necesario para modificar los pensamientos y conductas que impiden avanzar en las relaciones.

Entrene sus habilidades sociales.

Hasta ahora, el huir sólo ha servido para empeorar la situación. Por ello, es importante aprender a relacionarse de una manera más serena y madura, permitiendo que los demás le conozcan y permitiéndose conocer al resto enfrentándose a su miedo.

Sea menos dura consigo misma.

Al igual que cualquier otra fobia, necesita tiempo y trabajo para aprender a convivir con ese miedo sin que éste resulte incapacitante.

En definitiva, la persona con filofobia tiene una serie de creencias erróneas relacionadas con el amor debido a su bagaje emocional y a la forma que tuvo de afrontarlo. La dificultad para la gestión emocional y su miedo a ser abandonado o rechazado le impiden abrirse y mantener una relación de pareja sana y normal. Aprender a convivir y manejar su miedo con ayuda de un especialista es necesario para dejar de evitar y poner obstáculos en sus relaciones de pareja.

Psicoterapia para la filofobia

La psicoterapia puede ser necesaria para superar la filofobia.

Referencias Bibliográficas.

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  • Garrido, A. (2019). Filofobia, el amor como amenaza. Psicopedia. Enlace.
  • González Sanz, M. (2019). Filofobia: qué es y cómo superar el miedo al amor. Estilo Next. Enlace.
  • Rodríguez Puerta, A. (s. f.). Filofobia (miedo al compromiso): síntomas, causas, cómo superarla. Lifeder. Enlace.
  • Vázquez, C. (2020). Filofobia: cómo darte cuenta de si tienes miedo a enamorarte. elDiario.es. Enlace.

Autora.

Mª Victoria Orbe Valls - Psicóloga Clínica

Mª Victoria Orbe Valls es psicóloga general sanitaria. Está graduada en Psicología por el CES Cardenal Cisneros (Universidad Complutense de Madrid). Cuenta también con los másteres de Psicología General Sanitaria (Universidad Antonio de Nebrija) y Sexología Clínica y Terapia de Parejas (Instituto Superior de Estudios Psicológicos), así como con formación en Mindfulness y grafopsicología. En la actualidad compagina su actividad como psicóloga con la divulgación científica. Es psicoterapeuta en Nuestro Psicólogo en Madrid y colaboradora en este Blog.


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