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La separación de los padres.

La separación de los padres supone un traumatismo emocional para toda la familia, especialmente para los hijos. Explicarles esta situación no es una tarea fácil.

Es un hecho cierto que cada cinco minutos se produce una ruptura matrimonial en España. Desde la legalización del divorcio más de tres millones de matrimonios se han roto en España. Las últimas cifras estadísticas recogidas en España son demoledoras: de cada diez nuevas parejas que contraen matrimonio, siete de ellas acaban en divorcio o separación. Lo peor de esta situación es que seis de cada diez matrimonios que se separan tienen hijos, por lo que podemos afirmar que casi cien mil niños se ven afectados cada año por la separación o divorcio de sus padres. Conocer la forma de actuar y ser capaces de reorganizar la vida familiar será fundamental en el futuro desarrollo emocional de los hijos.

La separación de los padres supone cambios para todos los miembros de la familia, especialmente para los niños. Es una situación de inseguridad y desconcierto que necesita un periodo de adaptación. Estas primeras consecuencias negativas no tienen por qué prolongarse toda la vida y su duración dependerá de cómo vosotros acompañéis a vuestro hijo durante todo el proceso:

– Explicándole cómo le afectará la separación.

– Asegurándole que le seguiréis queriendo y cuidando de él.

– Manteniendo con vuestra expareja una relación lo más libre de conflictos posibles.

– Colaborando con vuestra expareja en los temas relacionados con vuestro hijo.

– Ayudando a vuestro hijo a que se sienta bien consigo mismo y a que se desarrolle como individuo.

Explicar la separación a los hijos

Cómo explicar a vuestro hijo la separación.

El primer paso para ayudar a vuestro hijo a superar la separación es ser conscientes y estar preparados para asumir las responsabilidades que tenéis que afrontar a partir de este momento.

La explicación que deis a vuestro hijo sobre la separación le ayudará a adaptarse a los cambios que está conlleva. Debéis estar preparados para responder a las preguntas que pueda haceros, además de facilitar que os las haga, ya que, con vuestras respuestas, le ayudaréis a afrontar esta difícil situación.

Es importante que le expliquéis juntos y cuando estéis tranquilos, de forma clara y sencilla, la decisión que habéis tomado. El tono de voz que empleéis, la seguridad y el no manifestaros confusos ni negativos ayudará a transmitir tranquilidad a vuestro hijo.

Ayudar a vuestro hijo a entender qué significa la separación facilitará mucho el proceso de adaptación. Podéis explicarle con palabras adecuadas para su edad cómo va a afectarle la separación, donde va a vivir, con quien y que cambios se van a producir, además de dejar claro que seguirá viendo al padre con el que no conviva a diario.

Cuando le contéis por qué os separáis, evitad culparos el uno al otro.

Es fundamental que le dejéis claro que él no es el responsable de la situación.

Es muy positivo que le aclaréis que os estáis separando como pareja, pero no de él, y que seguiréis siendo siempre sus padres, por lo que podrá contar con los dos cuando lo necesite.

Debéis tener en cuenta que vuestro hijo puede reaccionar de formas muy diferentes al conocer la noticia de vuestra separación: enfado, llanto, silencio, indiferencia… Ante cualquier reacción es importante permitirle expresar sus sentimientos libremente y escucharle con cariño y comprensión.

Ante sus preguntas directas es importante decirle la verdad, pero sin entrar en aquellos detalles que le puedan hacer más daño, como implicarle en la economía doméstica, hablarle mal del otro progenitor… Al final de la conversación invitad a vuestro hijo a que cuente lo que siente y de su opinión, dejando abierto siempre el canal de comunicación con él.

Actitud de los padres según la edad de vuestro hijo.

Si tiene entre tres y cinco años:

Las reacciones más habituales suelen ser:

Miedo a ser abandonado por sus padres.

Rabietas, volver a hacerse pis en la cama, pegar a los demás, no querer quedarse con nadie.

Problemas de sueño, sensación de culpabilidad, retraimiento o agresividad.

Es muy importante asegurarle siempre que él no tiene nada que ver con el hecho de que uno de los padres se haya ido de casa y que, aunque uno de vosotros abandone el hogar, estaréis ahí para seguir cuidando de él.

Es fundamental que vuestro hijo perciba que le seguís atendiendo, y no se sienta abandonado, respetando en la medida de lo posible sus ritmos y hábitos anteriores a la separación.

Es importante que estéis atento a sus cambios de conducta, evitando hacer comentarios que puedan ridiculizarle y herirle (“Te comportas como un bebé”).

Si tiene entre seis y ocho años:

En esta edad el niño necesita que se le responda de forma concreta a sus preguntas y que ambos padres conozcan las preocupaciones de su hijo.

El niño puede:

Sentir que está traicionando al padre con el que no esté.

Tener miedo a los cambios que puedan producirse en su vida.

Echar de menos al padre con el que no convive diariamente.

Mostrarse más retraído y/o agresivo y presentar problemas escolares.

Tener fantasías y deseos de reconciliar a sus padres.

Es necesario transmitirle que puede contar con vosotros, pasando la mayor cantidad de tiempo posible con él. Esto facilita que os exprese sus sentimientos ante la nueva situación.

Es muy importante que la nueva situación familiar se comunique al centro escolar, para prevenir la repercusión que pueda tener en su rendimiento académico y poder solicitar ayuda profesional en caso de que sea necesario.

No discutir delante de los hijos

Si tiene entre nueve y doce años:

En principio, está más preparado para afrontar las repercusiones de la separación que los niños más pequeños, pero aún así es común el enfado y el nerviosismo. Además, tiende a aliarse o tomar partido por uno de los progenitores.

A esta edad, el grupo de amigos del niño va teniendo cada vez más importancia y facilitarle su apoyo es muy importante.

Es muy positivo que le animéis a invitar a sus amigos a casa y a participar en grupos organizados de ocio y tiempo libre, culturales, etc. que le ayuden en su desarrollo personal y a adquirir hábitos saludables.

De igual manera, es fundamental que estéis en contacto con su pequeño mundo, tanto dentro como fuera del hogar, por si presenta cambios que os hayan pasado desapercibidos.

Le ayudará mucho saber que os preocupáis y seguís de cerca sus progresos y cambios escolares. Para ello es muy importante la comunicación con sus profesores, para que vuestro hijo perciba vuestro interés por él y sus cosas.

Es básico que evitéis hacer comentarios negativos hacia vuestra expareja, para que no tome partido por ninguno de los dos, ya que os necesita a ambos.

Si es un adolescente:

Esta es la etapa más difícil, debido a que el adolescente empieza a tener sus propias opiniones y lucha por adquirir su propia personalidad. Sus principales preocupaciones son: su propio cuerpo, su sexualidad, su independencia del mundo adulto y sus valores.

Ante la separación de los padres es común que el adolescente sea más consciente y sensible a los conflictos que han existido y existen en la familia, y a los cambios en las relaciones padres e hijos.

Al ser capaz de llegar a sus propias conclusiones puede suceder que:

Adopte un papel de adulto que no le corresponde.

Tome partido por uno de los Padres.

Utilice o manipulen la situación en su propio beneficio.

Es importante que entendáis su comportamiento, respetando y fomentando su independencia sin vivirla como un rechazo hacia vosotros.

Sin embargo, debéis establecer unas normas claras y estables de convivencia, tanto en el domicilio donde vive habitualmente, como en el del padre que no tiene la custodia, y no caer en la tentación de ser más amigos que padres.

Ayudar al niño a superar la separación

Cómo ayudar a vuestro hijo a superar vuestra separación.

El mejor mensaje que podéis transmitirle y demostrarle siempre es que le queréis y que, pase lo que pase, siempre será así. Ayudadle a hablar sobre sus sentimientos para reducir las dudas e inseguridad que pueda generar la separación. Es importante que pongáis en conocimiento del centro escolar la nueva situación familiar para poder contar con su apoyo. Cuando percibáis que vuestro hijo presenta cambios negativos que escapan a vuestro control es necesario que solicitéis ayuda profesional. Es importante que vuestro hijo sepa que os preocupáis por él y que os interesa saber dónde está y con quién. Del mismo modo es positivo que él lo sepa de vosotros. No olvidéis que él también se preocupa. Recordad que cuanto más tiempo paséis con vuestro hijo, habléis y juguéis con él, más seguro se sentirá. Esto es mejor que utilizar la televisión, el vídeo o el ordenador para que se distraiga. Si eres el padre que no tiene la custodia, acuerda tener el mayor contacto posible con tu hijo. Si por el contrario posees su custodia, no interfieras y facilita el contacto de tu hijo con el que no la tiene. Compartid, según las posibilidades de cada uno, la manutención de vuestro hijo para que éste se sienta apoyado por los dos. No utilicéis a vuestro hijo para haceros daño mutuamente, ni tampoco para recuperar a vuestra pareja. No le pidáis que tome partido por uno o por otro, ya que él os quiere a los dos. Recordad que la figura de un mediador familiar puede ayudaros mucho en el proceso de la separación. Procurad que el proceso legal repercuta lo menos posible sobre vuestro hijo, dándole la información necesaria para su tranquilidad, reduciendo el nivel de tensión que se respira en casa y no discutiendo con vuestro cónyuge delante del niño. La mejor situación para un niño después de la separación es aquella en la que los padres pueden cooperar amistosamente en beneficio de su hijo y en la que el niño puede mantener una relación positiva con cada uno de ellos, sintiéndose querido por ambos. Ante cualquier conflicto o situación que no seáis capaces de controlar, buscad ayuda profesional.   

Fuentes:

  • ‘Nupcialidad y Ruptura en España 2015’ – Instituto de Política Familiar (IPF)
  • Separación o divorcio: Trastornos psicológicos en los padres y los hijos – Reyes Vallejo Orellana, Fernando Sánchez-Barranco Vallejo y Pablo Sánchez-Barranco Vallejo.
  • Cómo actuar si te separas y tienes hijos en común – Diario ABC
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Gerardo Castaño Recuero trabaja como psicólogo y psicoterapeuta en "Nuestro Psicólogo en Madrid". Ha estudiado Psicología en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid y también ha cursado dos Máster, uno sobre Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica y otro sobre TFE: Terapia Focalizada en las Emociones.