Las filias y parafilias más extrañas

Las filias y parafilias más extrañas

¿Conoces la diferencia entre filias y parafilias? Durante las últimas décadas, la sexualidad ha dejado de ser un tema tabú para la sociedad, de manera que las personas se han sentido más libres a la hora de experimentar nuevas prácticas sexuales que anteriormente habían tenido una baja aceptación social debido a que se salían del comportamiento sexual habitual. Sin embargo, a pesar de la cantidad de información que hay al respecto, a día de hoy, no son pocas las personas que desconocen la verdadera diferencia entre filias y parafilias, es decir, cuándo estos gustos se convierten en un problema para su bienestar físico y psicológico.

¿Cuál es la diferencia entre filia y parafilia?

En una entrada anterior del blog se aclaró la diferencia entre una práctica sexual anormal -entendida como estadísticamente infrecuente- y la parafilia, es decir, un trastorno psicológico que conviene ser trabajado con ayuda de un profesional debido a que compromete el bienestar laboral, social, sexual, físico y/o psicológico del afectado, impidiéndole mantener una relación sexual satisfactoria sin el estímulo sexual específico.

Dado que el placer se obtiene principalmente por la presencia del objeto o la situación poco habitual y no a través del acto sexual en sí mismo, es frecuente que la persona termine generando intensas y repetidas fantasías entorno a estos impulsos, así como comportamientos sexuales que pueden llegar incluso a violar los derechos de otras personas (como ocurre en parafilias como el voyeurismo o la pedofilia).

Filias y parafilias: El Exhibicionismo es una parafilia

El exhibicionismo es una parafilia.

En cambio, la filia es la predilección o el gusto por una práctica sexual, la cual no limita el repertorio ni el rendimiento sexual del individuo. Tampoco genera malestar físico o psicológico en los implicados en la actividad sexual, la cual es plenamente consentida y ejercida desde la libertad.

“De esta manera, la curiosidad sexual podría llevar a la persona a practicar filias sexuales un tanto peculiares que, posteriormente, podrían llegar a convertirse en un trastorno parafílico si empezaran a condicionar su vida sexual, generándole malestar o coartando la libertad de los implicados”.

¿Cuáles son las filias y parafilias más peculiares?

Existen tantas filias y parafilias como situaciones y objetos. Por ello, a continuación, se comentarán algunas de las más curiosas que no se comentaron en la entrada anterior:

Filias y parafilias que implican la presencia de otra persona.

  • Abasiofilia: Atracción sexual hacia discapacitados motrices.
  • Agonophilia: Excitación proveniente de una lucha o confrontación con la pareja.
  • Autagonistofilia: La persona siente excitación al ser vista por otras personas mientras copula.
  • Biastofilia: Parafilia en la que asaltar sexualmente a alguien contra su voluntad, especialmente a un desconocido, resulta excitante.
  • Clastomanía: Excitarse al rasgar y romper la ropa de la pareja.
  • Coitolalia: La excitación se logra hablando sobre cualquier tema durante el encuentro sexual.
  • Efebofilia: Atracción sexual por adolescentes.
  • Fratrilagnia: Atracción por las relaciones sexuales incestuosas.
  • Gerontofilia: Preferencia sexual por personas de edad llamativamente mayor.
  • Hebefilia: Atracción sexual por pubescentes.

“La hibristofilia es la atracción sexual por los criminales”.

  • Ipsofilia: Excitación sexual sólo por uno mismo, es decir, por la visión de su propia imagen.
  • Lactafilia: Atracción sexual por las mujeres que dan el pecho.
  • Morfofilia: Fijación sexual por personas con determinadas características físicas (p. ej. rubias, mulatas, de ojos azules, etc.).
  • Necrofilia: Parafilia que implica una atracción sexual hacia cadáveres.
  • Odaxelagnia: Excitación al morder o ser mordido por la pareja durante la relación sexual.
  • Somnofilia: Parafilia en la que la excitación se obtiene al interactuar sexualmente con una persona dormida.
  • Xenofilia: Es la atracción sexual por una persona extranjera o que habla otro idioma.

Filias y parafilias que requieren de una situación específica.

  • Aerofilia: La excitación sexual que se produce en lugares elevados o volando (p. ej. en un avión).
  • Amomaxia: La excitación sexual se produce únicamente al realizar actos sexuales en el interior de un coche.
  • Autasasinofilia: Excitación sexual ante el peligro de ser asesinado.
  • Autonepiofilia: La fuente de excitación es vestirse y actuar como un bebé adulto, así como ser cuidado como tal.

“En la asfixiofilia el incremento de la excitación sexual se consigue mediante estrangulamiento gradual”.

  • Electrofilia (o electrocutofilia): Excitación producida al sufrir suaves choques eléctricos durante la práctica sexual.
  • Escatología telefónica: La excitación se encuentra en la realización de llamadas telefónicas obscenas.
  • Eufilia: Excitación producida por la comunicación de buenas noticias.
  • Knismolagnia (o tickling): Inicio de la excitación sexual tras hacer o recibir cosquillas.
  • Latronudia: Placer sexual al desnudarse frente al médico.
  • Merintofilia: Excitación sexual por estar atado.
Merintofilia, excitación sexual al estar atado.

Merintofilia o excitación sexual al ser atado.

  • Narratofilia: La excitación sexual se obtiene al escuchar historias eróticas.
  • Oclofilia: Excitación ante una multitud de personas reunidas.
  • Olfactofilia: Excitación debida al olor de la transpiración, especialmente de los genitales.
  • Sitofilia: Utilización de la comida con propósitos sexuales.
  • Ursusagalamatofilia: Excitación sexual producida por los juguetes de peluche o las personas disfrazadas con traje de animal (p. ej. perros y osos). Cabe destacar que no tiene relación alguna con la zoofilia.

Filias y parafilias que requieren de un objeto determinado.

  • Agalmatofilia: Parafilia fetichista en la que se siente deseo sexual por los muñecos sexuales hinchables, maniquíes y similares.
  • Belonefilia: La excitación se produce por pincharse u observar un pinchazo con una aguja médica.
  • Bondage: Excitación por el uso de ataduras eróticas como cuerdas, esposas, pañuelos, cadenas, etc.
  • Coprofilia: El placer sexual proviene de oler, saborear, tocar o ver heces humanas.
  • Dendrofilia: Describe la atracción sexual producida por las plantas, ya sea por un entorno vegetativo o por el roce con las mismas.
  • Fetichismo: Excitación sexual por un objeto inanimado (p. ej. por los tacones altos sería la altocalcifilia).
  • Flatofilia: Disfrute sexual debida al olor de flatulencias propias o ajenas.

“El sujeto con formicofilia consigue la excitación sexual al tener insectos sobre los genitales”.

  • Hematofilia: Placer sexual por la sangre recién derramada.
  • Hifefilia: Excitación sexual por la posesión de algún objeto ajeno como ropa, cabello, etc.
  • Hirsutofilia: Atracción sexual por el vello androgénico.
  • Misofilia: Placer sexual causado por la ropa usada o sucia, especialmente la ropa interior.
  • Parcialismo: El placer sexual se obtiene por una parte del cuerpo diferente a los genitales como los pies (podofilia), las axilas (maschalagnia), el ombligo (alvinofilia), el pecho (masofilia), etc.
  • Pictofilia: La excitación sexual se da con la ayuda de cuadros o imágenes eróticas.
Pictofilia, excitación sexual por imagenes eróticas

Pictofilia o excitación sexual al observar imágenes o pinturas eróticas.

  • Tricofilia: Excitación sexual debida a la interacción con el cabello humano.
  • Urofilia: Parafilia en la que la excitación sexual está asociada a la orina.
  • Zoofilia (o bestialismo): Parafilia en la que se encuentra excitación en la realización del acto sexual con animales.

¿Por qué se desarrollan las parafilias?

Existen varias teorías que intentan dar explicación al origen de los distintos trastornos parafílicos, es decir, qué ha llevado a la persona a desarrollar unas preferencias sexuales tan diferentes a las de la mayoría de las personas.

A continuación, se exponen las teorías más relevantes, teniendo en cuenta que ninguna de ellas por sí sola ha podido explicar el comportamiento parafílico:

Experiencias de abuso o de maltrato en la infancia. 

Desgraciadamente, resulta habitual encontrar antecedentes de abuso o maltrato en la infancia de las personas con parafilias. Esto puede deberse a que el menor aprende a imitar la conducta agresiva del progenitor y, además, comienza a asociar la intimidad con indefensión o miedo, de manera que prefiere evitarla (p.ej. optando por la pictofilia como sustitución) o tenerla desde una posición de dominio (como ocurre en el sadismo sexual).

Asimismo, el apego inseguro que ha podido desarrollar con sus progenitores puede hacer que la persona llegue a tener dificultades para establecer vínculos emocionales por desconfianza hacia los demás, lo que mermaría su autoestima y complicaría más sus interacciones sociales.

Dificultad para generar intimidad.

La dificultad para generar intimidad, ya sea por repetición de un modelo cercano o por dificultades en la relación social, repercute negativamente en la capacidad empática del individuo, quien podría terminar realizando determinadas conductas sexuales como forma de liberar un impulso sexual previamente bloqueado.

Cabe destacar que esta teoría ha sido cuestionada por algunos autores debido a que hay personas que tienen predilección por determinadas filias, pero mantienen otras conductas sexuales normales.

Desarrollo de un patrón de excitación sexual infrecuente.

Al principio, el estímulo atípico y aparentemente neutro coincidiría en el momento de excitación sexual, de manera que la persona potenciaría dicha asociación al incluirlo en sus fantasías sexuales, es decir, que terminaría afianzando la relación por condicionamiento clásico.

Esta teoría ha sido validada con estudios en los que los hombres heterosexuales se volvían fetichistas de zapatos de tacón al ser expuestos a numerosas fotografías de mujeres hermosas únicamente vestidas con dichos zapatos.

Altocalcifilia, excitación sexual por calzado con tacones

La altocalcifilia es la atracción sexual por calzado con tacones altos.

Distorsiones cognitivas respecto a lo sexual.

Se ha encontrado que las personas con parafilias tienden a tener una serie de distorsiones cognitivas que facilitan las conductas parafílicas como son la minimización de sus acciones, la negación de lo perjudicial de las mismas o la transferencia de responsabilidades hacia otras personas o circunstancias relacionadas con el momento del acto sexual.

Un ejemplo de esto, sería la creencia de los pedófilos de que los niños disfrutan con el acto sexual, el cual consideran que incluso lo llegan a buscar y hasta provocar intencionadamente.

En estos casos, es difícil discernir si dichas creencias previas facilitan el llevar a cabo las parafilias o si se trata de una creencia posterior elaborada para justificar la conducta parafílica.

Problemas en la fase de cortejo. 

Esta teoría expone que toda interacción sexual normal está regulada por una serie de preferencias sensoriales y actividades eróticas concretas, de manera que ciertas personas podrían decantarse por la fase de localización de la pareja sexual (explicando el voyeurismo), la fase de interacción pretáctil (la preferencia por la comunicación verbal y no verbal explicaría el exhibicionismo y la escatología telefónica), la fase de interacción táctil (el establecer contacto físico como en el frotteurismo) o la fase copuladora.

Adicción a las parafilias. 

La dependencia de un acto externo para regular el estado interno se iniciaría como una forma de satisfacción sexual que se tendería a incrementar con el tiempo debido a la tolerancia, es decir, a que la persona necesitaría aumentar la intensidad o frecuencia de la conducta parafílica para lograr el mismo resultado.

En el desarrollo de esta adicción contribuirían la liberación de feniletilamina (que produce alegría y euforia) y de endorfinas (tras el orgasmo).

En este sentido, los autores han descrito distintos niveles de adicción, dependiendo de si se trata de comportamientos sexuales socialmente aceptados aunque en una forma o frecuencia anormal (p. ej. masturbarse cinco veces al día o buscar obsesivamente el coito), invadiendo la libertad de los demás (p. ej. exhibicionismo o escatología telefónica) o traspasando los límites más infranqueables (p. ej. la pedofilia o el acoso sexual).

Explicación biológica.

Cabe destacar que ciertos estudios han relacionado las disfunciones cerebrales del lóbulo derecho temporal, el lóbulo límbico y la región fronto-temporal izquierda con las conductas parafílicas.

Asimismo, otros autores han apelado a la importancia de los factores prenatales, pues la testosterona (relacionada con las conductas agresivas en varones) determina la organización de los sistemas cognitivos, retardando el desarrollo del hemisferio dominante y volviendo al hombre más vulnerable al desarrollo de estas conductas.

Disfunciones cerebrales en las parafilias

Algunas disfunciones cerebrales guardan relación con las parafilias.

¿Cómo se trabajan las parafilias en terapia psicológica?

Todas las personas sienten algún tipo de predilección a nivel sexual, lo importante es que dichas preferencias no generen malestar y que sean ejercidas con el consentimiento de ambos participantes.

En ocasiones estos criterios no se cumplen, de manera que la persona precisa acudir a un psicólogo que le ayude a redirigir sus emociones y a manejar su sexualidad de una manera más libre y sana. Para ello, el psicólogo abordará con el paciente diferentes aspectos relacionados con su trastorno parafílico, de forma que el paciente aprenderá a:

Identificar y modificar la secuencia parafílica. 

El psicólogo enseñará al paciente conductas alternativas incompatibles con su parafilia, procurando evitar cada uno de los factores que le llevan a realizar la conducta parafílica.

Modificar sus fantasías sexuales y su impulso sexual.

Es imprescindible que el paciente desarrolle una fantasía erótica normal para poder reconducir su orgasmo, desvinculando su placer sexual de la conducta parafílica.

Desarrollar sus habilidades sociales.

La competencia social es fundamental para poder establecer una relación de pareja en la que el paciente pueda explorar su sexualidad de manera sana, sin imponer sus intereses, por lo que el psicólogo ayudará al paciente a entrenar sus habilidades sociales.

Trabajar las distorsiones cognitivas relacionadas con la sexualidad. 

El psicólogo ayudará al paciente a identificar su propio diálogo interno, de manera que pueda reinterpretar y modificar aquellos pensamientos erróneos que le llevan a vivir en un mundo de fantasía, socialmente aislado.

Incrementar su empatía.

Incrementar la conciencia emocional del paciente es un trabajo necesario para que éste pueda llegar a reconocer las emociones propias y ajenas. Además, es preciso educar al paciente en la obligatoriedad del consentimiento y la reciprocidad en los actos sexuales, recordándole que sus preferencias sexuales no son más importantes que las de los demás.

Respeto y consentimiento en la relación de pareja

La terapia busca el respeto y consentimiento en la relación sexual.


 

Referencias bibliográficas.

  • Calderón, A. A. y Ramírez, M. (s. f.). Trastornos sexuales: Las parafilias, definición y tratamiento. Asociación Mexicana de Orientación Psicológica y Psicoterapia (AMOPP).
  • Cien parafilias extrañas. (2012). Metalgalamoth. Enlace.
  • Cintrano, S. (s. f.). ¿Filia o parafilia? Conoce sus diferencias. Instituto Centta. Enlace. 
  • Marcos, L. (s. f.). Diccionario de parafilias sexuales. Muy Interesante. Enlace. 
  • Muse, M. y Frigola, G. (2003). La evaluación y tratamiento de trastornos parafílicos. Cuadernos de Medicina Psicosomática y Psiquiatría de Enlace, 65, 55-72. Enlace.
  • Vaquero, T. Parafilias: evaluación, diagnóstico e intervención. Exposición de casos. Instituto Superior de Estudios Psicológicos de Madrid. 11 de mayo de 2019.

 

Autora.

Mª Victoria Orbe Valls - Psicóloga Clínica

Mª Victoria Orbe Valls es psicóloga general sanitaria. Está graduada en Psicología por el CES Cardenal Cisneros (Universidad Complutense de Madrid), cuenta también con los másteres de Psicología General Sanitaria (Universidad Antonio de Nebrija) y Sexología Clínica y Terapia de Parejas (Instituto Superior de Estudios Psicológicos), así como con formación en Mindfulness y grafopsicología. En la actualidad compagina su actividad como psicóloga con la divulgación científica. Es colaboradora en el Blog de Nuestro Psicólogo en Madrid.


 

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