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Tanorexia o adicción al bronceado

Tanorexia - Adicción al bronceado.

La tanorexia, también conocida como adicción al bronceado, será el tema de este artículo del blog. Con la llegada del verano viene el momento en el que el deseo por alcanzar el canon de belleza ideal se vuelve más intenso.
Esto conlleva que vayan saliendo a relucir ciertas inseguridades que pueden derivar en la aparición de nuevas patologías psicológicas como la adicción al bronceado o tanorexia.

Tanorexia: recorrido histórico de la adicción al bronceado?

La asociación entre la piel bronceada y el atractivo o el estatus social es relativamente reciente. Históricamente, las personas de clase alta eran aquellas que tenían una piel blanca inmaculada, motivo por el que las señoras paseaban con parasol o cubiertas con un velo. De hecho, la piel bronceada era propia de quienes trabajaban en el campo o en el mar.

«Hasta hace poco tiempo, el cáncer de piel era llamado ‘del campesino’ o ‘del marinero’, pues era infrecuente entre las personas de clase acomodada o alta».

Pero, ¿en qué momento se puso de moda estar moreno? A principios del S. XX, los médicos comenzaron a recetar «baños de sol» para combatir diversas enfermedades como la anemia o la depresión. No obstante, la clase alta no siguió esta recomendación hasta que Coco Chanel lo puso de moda.

Según recogen los diarios de la época, la diseñadora volvió quemada tras pasar un fin de semana en yate y decidió, contra los estándares de la época, aparecer en un convite con un vestido de seda blanca, el cual realzaba más su bronceado.

A partir de entonces, las mujeres de clase alta comenzaron a emular su bronceado, símbolo del acceso a viajes y tiempo de ocio a los que la mayor parte de la población de 1923 no tenían acceso, pues tenían que trabajar en lugares cerrados (oficinas, fábricas…) y no necesariamente al aire libre. Sin embargo, habría que esperar hasta el S. XXI para que se acuñara el término tanorexia (del inglés ‹‹tan››, bronceado, y del griego ‹‹orexia››, apetencia), empleado para describir un comportamiento patológico de carácter obsesivo similar al de otras adicciones.

Tanorexia: Mujer con sombrilla por la playa
(1) – Mujer del siglo XIX con sombrilla por la playa.

La adicción al sol, también conocida como tanorexia.

Es cierto que estéticamente el bronceado puede resultar más atractivo que lucir un blanco inmaculado. Además, la exposición prolongada al sol tiene una serie de beneficios para la salud. Entre estos, podemos destacar la producción de vitamina D, la regulación del ritmo circadiano y la mejora del estado anímico a través de la segregación de serotonina. Además, reduce la tensión arterial o alivia diversas enfermedades inflamatorias cutáneas (psoriasis, eccema…).

Por otro lado, también tiene efectos perjudiciales como envejecimiento prematuro, lesiones en la piel, quemaduras e incluso cáncer de piel.

Aunque este trastorno conocido como tanorexia supone la necesidad de estar bronceado en cualquier época del año, no son pocas las personas que ven incrementada su obsesión por estar morenas durante el verano.

«Aunque la tanorexia no aparece recogida como tal en el Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), muchos profesionales la catalogan como un tipo de trastorno dismórfico corporal».

El mayor problema es que esta obsesión se vuelve patológica, irracional y persistente. Suele provocar hábitos poco saludables como dejar de usar el protector solar adecuado para ponerse moreno más rápidamente. En otras ocasiones, pueden acudir a cabinas de rayos UVA frecuentemente, aparte de tomar el sol diariamente.

También pueden emplear productos para acelerar el bronceado (en ocasiones, utilizando métodos caseros poco recomendables). Todo esto pone en peligro la salud física, pero también la mental.

De hecho, esta distorsión de la imagen corporal (considerada un tipo de dismorfia corporal) hace que cuanto más se esfuerza alguien en estar moreno más blanco se ve, por lo que lo atribuye a no haberse expuesto lo suficiente, lo que puede llevar a las prácticas anteriormente comentadas.

De esta manera, la tanorexia, además de hacer que estas personas se vean más pálidas de lo que realmente están, hace que se preocupen excesivamente por el bronceado, afectando a su autoestima y a su calidad de vida.

Síntomas de la tanorexia o adicción al bronceado

La adicción al sol puede provocar tanto síntomas físicos como psicológicos.

Síntomas físicos de la tanorexia.

  • Piel excesivamente bronceada, seca y rugosa. Posible envejecimiento prematuro (arrugas y deshidratación de la piel).
  • Distorsión de la tonalidad corporal y convencimiento de tener la piel pálida, a pesar de estar bronceada.
  • Problemas de piel e incluso reacciones alérgicas fruto de dicha adicción. Frecuentes visitas al médico o al dermatólogos por la aparición de lunares o lentigos, carcinomas, melanomas, etc.).
  • Daños oculares como cataratas o degeneración macular fruto de la exposición directa en las cabinas de rayos UVA o por exposición solar inadecuada o excesiva.

«Uno de cada tres españoles reconoce tomar el sol entre las 12 y las 17 horas para mostrar un bronceado intenso, a pesar de saber que no es recomendable».

  • Pérdida de apetito, apatía, inquietud, irritabilidad o ansiedad cuando la persona percibe que no se ha expuesto suficiente al sol. Estos síntomas son señales del síndrome de abstinencia.
Melanoma por adicción al bronceado
(2) – Melanoma (cáncer de piel) por adicción al bronceado.

Síntomas psicológicos de la adicción al bronceado.

  • Ansiedad, preocupación y obsesión por estar moreno o estar morena.
  • Compulsión por aumentar y mantener el moreno. Invierten una gran cantidad de tiempo y abandonan otras actividades cotidianas por ello. Esta necesidad de incrementar la intensidad del bronceado para obtener el mismo grado de bienestar responde al efecto de tolerancia. Es decir, que para verse bien, la persona necesita exponerse cada vez más tiempo al sol.
  • Competitividad por conseguir el mejor bronceado entre las personas de su entorno y percepción de fracaso personal cuando no se logra.
  • Frustración e insatisfacción constante respecto al tono de su piel.
  • Mostrarse reticente a ser evaluado por un psicólogo o psiquiatra cuando se sugiere la existencia de tanorexia.
  • Presencia frecuente de otros trastornos psicológicos a causa de la adicción al bronceado. Cabe destacar el trastorno depresivo mayor, las fobias sociales y laborales y el trastorno obsesivo-compulsivo. En los casos más graves, trastorno delirante de tipo somático. En el último caso, la persona tiene la convicción de que su piel es muchísimo más blanca de lo que es en realidad.

¿Cuál es la diferencia entre el abuso del bronceado y la adicción al mismo?

Aunque el bronceado excesivo no es aconsejable, las personas que hacen un uso abusivo del bronceado son aquellas que utilizan medios poco recomendables y/o que invierten una gran cantidad de tiempo en ello.

En cambio, las personas adictas al sol no sólo emplean estas técnicas para logran un mayor bronceado, sino que experimentan un gran malestar, ansiedad y sensación de fracaso cuando no pueden llevar a cabo esta práctica. De esta manera, la pérdida de control y el alivio son síntomas de dicha dependencia del bronceado para su bienestar.

«La tanorexia es un trastorno con características propias de comportamientos adictivos».

Test informal para ver si puede tener tanorexia.

En este enlace, puede realizarse un test a nivel informal para averiguar si la relación que tiene con el sol y el propio bronceado es saludable.

En cualquier caso, ante la duda sobre si puede estar sufriendo adicción al bronceado, es recomendable acudir a un psicólogo que pueda ver si se trata de un mal hábito o de un problema psicológico de mayor trascendencia.

¿Qué efecto tiene la sobreexposición solar en la piel?

Los rayos ultravioleta producidos por el sol hacen que las células de la epidermis, los queratinocitos, generen una proteína llamada proopiomelanocortina (POMC). Esta proteína genera dos moléculas: la beta-endorfina y la hormona estimuladora de melanocitos.

De esta manera, cuando la epidermis se pone en contacto con los rayos ultravioleta se ponen en marcha unas células llamadas melanocitos. Estas células son famosas por producir uno de los cánceres de piel más agresivos, el melanoma).

Los melanocitos producen melanina, una sustancia con propiedades antioxidantes y que funciona como eficaz filtro solar. La melanina se fabrica habitualmente pasadas 48 horas desde la toma de sol, tiempo que suele tardarse en coger el característico moreno tras la exposición solar.

Adicción al bronceado: Exposición al sol y formación de melanina
La exposición al sol produce la  formación de melanina

Sin embargo, cuando se expone la piel abruptamente, aparece lo que se conoce como eritema, una suave quemadura de primer grado (la característica piel roja) que causa la inflamación de la epidermis, un envejecimiento intenso debido a la oxidación de los tejidos y, si la quemadura se repite en poco tiempo, un daño en la cadena de ADN de la piel.

Por ello, las ondas solares más peligrosas son las ultravioleta, pues, aunque sólo llega el 5% de éstas a la Tierra, tienen la capacidad de penetrar en las propias células, pudiendo producir alteraciones en las cadenas de ADN de la epidermis (capa más superficial de la piel), impidiendo la reparación de la piel, lo que puede suponer el inicio de la formación de un cáncer de piel a consecuencia de los repetidos daños celulares ocasionados.

«En España se diagnostican 5.000 nuevos casos de cáncer de piel al año y su incidencia ha estado aumentado un 7% anualmente, siendo la mayor parte de casos debido a la excesiva o inadecuada exposición al sol».

¿Qué se esconde tras la tanorexia o adicción al bronceado?

El primer paso para superar la tanorexia es comprender su origen. Si bien la adicción al bronceado puede deberse a diversos factores, suele afectar a personas con tendencia a una baja autoestima y una escasa aceptación de sí mismas, que buscan la aprobación de los demás a través del modelo corporal occidental imperante.

De esta manera, estas personas intentan cumplir este modelo erróneamente interiorizado, aquel que basa el éxito personal y el estatus socioeconómico en la delgadez y el bronceado.

Así, el factor socio-cultural hace que las personas terminen siguiendo una serie de cánones de belleza difícilmente alcanzables.

A este respecto, no resulta sorprendente que las personas con tanorexia tengan mayor propensión a realizar un ejercicio físico excesivo.

De hecho, la tanorexia guarda ciertas similitudes con la anorexia o la vigorexia, en el sentido de que nunca se alcanza la plena satisfacción con el modelo corporal que se está buscando debido a la percepción alterada de la propia imagen corporal.

Por otra parte, el padecer un trastorno obsesivo-compulsivo puede conducir a este mal hábito, pues la persona puede terminar obsesionándose con su físico o con tomar el sol (p. ej. hay personas que piensan que puede ser necesario para fortalecer sus huesos, aunque los médicos indican que basta con 15 minutos diarios para alcanzar los beneficios de los rayos solares).

«El bronceado excesivo puede ser producto del deseo de una mayor aceptación social, de un trastorno obsesivo-compulsivo o del trastorno dismórfico corporal; aunque es importante no menospreciar los efectos del sol en el organismo, especialmente en quienes han padecido un trastorno afectivo estacional».

Exposición solar y liberación de endorfinas.

Por último, es importante no dejar de lado la influencia neurobiológica: se ha demostrado que la exposición solar (también la propia del solárium) provoca un estado de bienestar generalizado debido a la liberación de opioides endógenos: las endorfinas. Las endorfinas son sustancias naturales sintetizadas en el cerebro tienen efectos analgésicos, relajantes y placenteros.

En definitiva, tomar el sol estimula los circuitos cerebrales del placer debido a la secreción de este neurotransmisor, lo que puede terminar produciendo dependencia o adicción al sol al tratarse de una zona cerebral relacionada con las conductas adictivas.

Dados los efectos positivos que tiene en el bienestar emocional, aquellas personas que han sufrido el trastorno afectivo estacional (propio de los países con pocas horas de sol) pueden desarrollar esta adicción una vez se les prescribe fototerapia para mejorar su estado anímico (la fototerapia consiste en la utilización de una lámpara especial con luz muy brillante, imitando a la luz solar).

La delgadez y el bronceado se han convertido en sinónimos de éxito
(4) – La delgadez y el bronceado se han convertido en sinónimos de éxito

Tanorexia: Epidemiología. Personas públicas que sucumbieron a la tanorexia.

La tanorexia se ha convertido en un problema para la sociedad occidental del S. XXI, pues incluso en los concursos de belleza estadounidenses (como Miss USA y Miss América) el nivel de bronceado de las concursantes es un indicador de belleza.

De hecho, no son pocas las personas públicas que terminan excediéndose con el bronceado debido a la pérdida de atractivo que experimentan bajo los focos, los cuales les hacen parecer más pálidos.

Ejemplo de ello son cantantes como Luis Miguel o Julio Iglesias, diseñadores como Valentino o Donatella Versace o, incluso, presidentes como Donald Trump.

«La adicción al bronceado, aunque afecta a ambos sexos, tiene un ligero predominio entre las mujeres de 17 a 35 años, aunque no es inusual en personas de mayor edad».

Un caso radical de adicción al bronceado es el de la estadounidense Patricia Krentcil, quien en 2012 fue acusada de negligencia infantil por la Fiscalía de Nueva Jersey tras haber causado supuestamente quemaduras a su hija de 5 años al exponerla a una sesión de bronceado con rayos ultravioleta.

Cabe destacar que, aunque se trata de una moda fundamentalmente occidental, también ha sido adoptada de forma minoritaria por ciertos colectivos orientales.

Por ejemplo, hay una tribu urbana japonesa llamada ganguro que busca emular el estilo californiano de cuando surgió esta moda (alrededor del año 2000): pelo rubio y bronceado marcado.

¿Los genes regulan la adicción al bronceado?

En un estudio publicado en Journal of Investigative Dermatology, se analizaron a 260.000 participantes, llegando a identificar hasta cinco genes clave involucrados en dicho comportamiento. Algunos de estos genes se asociaron con la asunción de riesgos y adicciones, lo que explica que estas personas también tengan una mayor tendencia a depender de sustancias como el tabaco, el cannabis o el alcohol.

Estos hallazgos guardan relación con los de un estudio llevado a cabo por la Universidad de Harvard y que fue publicado en la revista Cell. En dicha investigación, se encontró que la exposición crónica a la radiación ultravioleta provocaba la liberación de endorfinas, compartiendo la misma vía hormonal que el consumo de heroína, pues la recepción de opioides sirve de analgésico.

«Se ha observado que las personas con tanorexia tienen más riesgo de generar otras dependencias como el alcohol, el tabaco o la marihuana».

En el primer estudio mencionado anteriormente, realizado por el King’s College de Londres, también fueron analizados 2.500 gemelos, concluyendo que los gemelos idénticos tenían más probabilidad de comportarse de manera similar respecto a la búsqueda de sol que los gemelos no idénticos. Ambos resultados fueron relacionados con la predisposición genética a la adicción al bronceado.

Dicha investigación británica demuestra la importancia de los genes a la hora de regular esta adicción, así como su posible influencia sobre los comportamientos de riesgo que siguen estas personas de manera consciente sin llegar a cambiarlos (p. ej. exponerse excesivamente al sol teniendo factores de riesgo de cáncer).

De hecho, un estudio de Tripathi et al. detectó que la tanorexia tenía una heredabilidad estimada del 75,4% (mayor que el alcoholismo, un 70,6%; la nicotina, un 65%; o sustancias ilícitas, un 68,5%).

La tanorexia es más frecuente en mujeres jóvenes.
(5) – La tanorexia es más frecuente en mujeres jóvenes.

¿Cómo puede tratarse la tanorexia o adicción al bronceado?

Cuando se piensa que se ha podido desarrollar una adicción al bronceado, es recomendable acudir al psicólogo, el cual procurará abordar la sintomatología comentada, así como tratar el origen que causa esta sobreexposición solar.

«La tanorexia requiere un abordaje terapéutico en el que a menudo es necesario tratar síntomas de ansiedad y depresión, aparte de las conductas de carácter obsesivo-compulsivo».

Para ello, la terapia psicológica buscará:

  • Hacer consciente a la persona del problema: Aunque muchas personas son conscientes de que emplean demasiado tiempo o técnicas poco apropiadas para broncearse, no todas son conscientes del alcance del problema y de su relación con su autoestima.
  • Restringir la exposición solar excesiva: Eliminar las prácticas de riesgo, fijando horarios de exposición solar y realizando una correcta fotoeducación para favorecer el cambio.
  • Enseñar a gestionar el control de impulsos: En este caso, se trata de que la persona aprenda a gestionar su impulso de tomar el sol sin llegar a sentir ansiedad al decidir no tomar el sol.
  • Mejorar la visión del propio cuerpo y la autoestima: Cuestionar la importancia del aspecto físico en la valía personal, así como trabajar la distorsión corporal acerca de la tonalidad de la piel es fundamental para poder solucionar la tanorexia. Promover conductas de autocuidado también será necesario para mejorar la autoestima de la persona.
  • Abordar los trastornos concomitantes: No es extraño que la persona con tanorexia también tenga problemas de ansiedad o depresión a causa de la adicción al bronceado. Asimismo, es necesario trabajar otros posibles problemas que hayan podido influir en el origen de la tanorexia, tales como el trastorno obsesivo-compulsivo o el trastorno afectivo estacional.
Quemaduras solares por no seguir las normas de protección
(6) – Quemaduras solares por no seguir las normas de protección

El polo opuesto: El miedo al sol o la tanofobia.

La tanofobia es una fobia caracterizada por un miedo irracional al sol y a los efectos que éste puede tener en la propia salud. De esta forma, la persona con miedo al sol evita exponerse a los rayos solares, lo que puede ocasionar diferentes trastornos y enfermedades a raíz de la falta de vitamina D: problemas óseos o cánceres asociados a dicho déficit, como el de colon o el de próstata; trastornos emocionales como la tristeza o el decaimiento; etc.

«La tanofobia es el extremo opuesto a la tanorexia o adicción al bronceado».


Referencias Bibliográficas.

  • ¿Qué es la Tanorexia? Una adicción de nuestro tiempo. (2016). News ProPatiens.
  • Petit, A., Karila, L., Chalmin, F. y Lejoyeux, M. (2014). Phenomenology and psychopathology of excessive indoor tanning. International Journal of Dermatology53 (6), 664-672. 
  • Savoré, M. A. (2018). Tanorexia. Grupo Gamma.
  • Tanorexia. Cómo saber si eres adicto al bronceado en Valencia. (2021). Ivatad Valencia Adicciones.
  • Velázquez, D. (s. f.).Tanorexia: riesgos de la adicción al bronceado. Cuida tu Salud Emocional.
  • ¿Qué es la Tanorexia? Una adicción de nuestro tiempo. (2016). News ProPatiens.
  • Adictos al sol, un trastorno derivado de la falta de autoestima. (2015). El Mundo.
  • Alonso, I. D. (2020). Tanofobia, la otra cara de la moneda. Webconsultas
  • Andreassen, C. S., Pallesen, S., Torsheim, T., Demetrovics, Z. y Griffiths, M. D. (2018). Tanning addiction: Conceptualization, assessment and correlatesBritish Journal of Dermatology, 179 (2), 345-352.
  • Tripathi, R. et al. (2020). Heritability of tanning addiction: A twin concordance study. Journal of the American Academy of Dermatology83 (5), 1521-1523.

Galería de Imágenes.

  • Imagen de Portada de Kroshka Nastya en Freepik.
  • (1) – Imagen de Espartacus en Midjourney.
  • (2) – Imagen de Wikimedia tomada de OpenStax College – Anatomy & Physiology, Connexions Web site. 
  • (3) – Imagen creada con IA (Stable Diffusion). 
  • (4) – Imagen de Halayalex en Freepik.
  • (5) – Imagen creada con IA (Stable Diffusion). 
  • (6) – Imagen de Pavel Ševela tomada de Wikimedia Commons.

Mª Victoria O. Valls - Psicóloga Clínica

M.ª Victoria Orbe Valls es psicóloga general sanitaria.

Está graduada en Psicología por el CES Cardenal Cisneros (Universidad Complutense de Madrid), cuenta también con los másteres de Psicología General Sanitaria (Universidad Antonio de Nebrija) y Sexología Clínica y Terapia de Parejas (Instituto Superior de Estudios Psicológicos), así como con formación en Mindfulness y grafopsicología.

En la actualidad compagina su actividad como psicóloga con la divulgación científica.