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Trastorno de ansiedad generalizada. Definición.

El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) se caracteriza porque la persona que lo sufre, vive en un estado de ansiedad constante durante todo el día. Esta ansiedad o preocupación excesiva es persistente y mantenida a lo largo de seis meses o más. Los acontecimientos que desencadenan este estado de ansiedad o de temor suelen ser de lo más variados y a menudo triviales.

El trastorno de ansiedad generalizada o TAG es una de las formas en que pueden presentarse los trastornos de ansiedad, que cómo hemos comentado en otras páginas son, además del TAG, los siguientes:

          Los ataques de pánico o ataques de ansiedad.

          La agorafobia.

          El trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

          Las fobias específicas o fobias simples.

          La Fobia social o trastorno de ansiedad social (TAS).

          El trastorno por estrés post traumático (TEPT).

          Trastorno por estrés agudo

          Trastorno por abuso de sustancias y otros trastornos no especificados.

Ansiedad generalizada.

Cuando hablamos de ansiedad generalizada, nos estamos refiriendo al trastorno de ansiedad generalizada o TAG. Es una forma abreviada de referirnos a este trastorno donde la cronificación de la ansiedad tiene un papel determinante.

Por desgracia, en psicopatología se utilizan multitud de sinónimos para designar los principales trastornos, lo cual en muchas ocasiones puede inducir a error. En este caso podemos afirmar que ansiedad generalizada es sinónimo de TAG y a lo largo de este artículo usaremos los dos términos indistintamente.

¿Qué es el Trastorno de Ansiedad Generalizada?

El trastorno de ansiedad generalizada produce en el paciente preocupaciones y temores sin fundamento, constantes y persistentes durante meses.

Trastorno de ansiedad generalizada. Síntomas.

Dado que este trastorno, es una manifestación de la ansiedad crónica (mantenida durante mucho tiempo), los síntomas de la enfermedad serán fundamentalmente todas las formas de manifestación de la ansiedad, tanto en la vertiente física como psicológica.

El individuo con TAG vive la ansiedad de forma constante, siempre tiene miedo aunque no sabe precisar el motivo ni la causa del miedo. Esta sensación de vivir instalados en el miedo provoca que su vida gire alrededor de la ansiedad, llegando a alterar profundamente todos los ámbitos de su vida: personal, familiar, laboral y social. Al final la ansiedad y el miedo acaban somatizándose y aparecen frecuentes trastornos corporales: cefalea, diarrea, taquicardia, sensación de vértigo o de mareo, alteración del sueño etc.

Ansiedad generalizada. Síntomas principales.

Esta enfermedad tiene como síntoma nuclear la ansiedad, manifestada en forma de preocupación, de inquietud o de temor infundado. El síntoma fundamental del TAG es la excesiva y constante preocupación por todo, incluso por las situaciones cotidianas más normales. El paciente está constantemente en tensión por el temor a que algo o todo salga mal.

Cuando hablamos de preocupación, nos referimos a pensamientos negativos y de carácter pesimista. Estos pensamientos, hasta cierto punto son difíciles de controlar (aunque no tienen el carácter intrusivo y obsesivo de los pensamientos del enfermo con trastorno obsesivo compulsivo). Son vividos como un peligro inevitable que no pueden controlar.

Las preocupaciones son originadas por situaciones, que raramente van a suceder, o bien que si suceden, no tienen el carácter de dramatismo que ellos les atribuyen. Por lo general suelen ser situaciones perfectamente manejables, que no originan ningún temor a la mayoría de la gente.

Los pacientes con TAG viven sus preocupaciones en cadena, de forma casi constante, una detrás de otra. Lo más típico, es que una preocupación, solamente desaparezca, cuando es sustituida por una nueva preocupación. En cuanto a sus temores y preocupaciones, podríamos decir, que el enfermo con TAG “sale de la sartén para caer en el fuego”.

Los síntomas de la enfermedad no aparecen bruscamente, sino que se van instalando poco a poco, afectando cada vez más la vida del sujeto. Es bastante frecuente que la primera sintomatología aparezca en la adolescencia o en la juventud, y la intensidad de las preocupaciones es variable, aunque siempre se intensifican ante cualquier situación estresante.

Ansiedad Generalizada Sintomas Temor Constante

TAG: Preocupaciones y temores constantes

Naturaleza de las preocupaciones en el TAG.

Quizás el lector puede creer al leer estas líneas, que los pacientes con TAG, son enfermos con mala suerte, a los que todo en la vida les sale mal y por lo tanto sus preocupaciones están justificadas y se suceden unas detrás de otras.

Las preocupaciones o temores del enfermo con ansiedad generalizada, son desproporcionadas e injustificadas. En muchas ocasiones comienzan en la niñez y son vividas como temor a llegar tarde a los sitios, falta de puntualidad, temor a sacar malas notas, bajo rendimiento en los deportes. Al principio de la adolescencia no son raras las preocupaciones por cataclismos o catástrofes naturales, como inundaciones, tsunamis, terremotos. Las catástrofes provocadas por armas nucleares suelen ser otro de sus motivos de preocupación.

Con la edad adulta las preocupaciones se van haciendo cada vez más variadas: En las madres es muy frecuente la preocupación por el llanto nocturno de su hijo mientras ella duerme apaciblemente. Normalmente, sucede lo contario: la madre no duerme angustiada por sus temores y el bebé duerme apaciblemente. Es muy común el pensar que pueden “abrasar” a sus bebés con biberones muy calientes. Un abogado puede estar tremendamente preocupado al pensar que sus compañeros lo ven ridículo con la toga, que no es lo suficientemente bueno en su trabajo o que han culpado por su culpa a alguno de sus defendidos. Un médico puede preocuparse de forma exagerada por la salud de sus pacientes, mandar pruebas diagnósticas innecesarias para que no se le “escape” nada importante o medicarlos en exceso para curarse en salud.

Ansiedad generalizada. Síntomas físicos.

El paciente con Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) suele ser bastante frecuentador de las consultas de medicina general. El motivo de consulta suele ser, casi siempre, por una sintomatología variada, ajena a la causa fundamental: la ansiedad. Se trata del típico paciente que provoca dolor de cabeza a su médico de cabecera.

Los motivos que llevan al paciente con TAG a las consultas pueden ser tan variados como cefaleas o migrañas, palpitaciones, aumento de la frecuencia cardiaca, opresión precordial. Otras veces predominan los síntomas digestivos como flatulencia, sensación de plenitud gástrica, estreñimiento o diarreas. Es bastante frecuente que refieran insomnio, bien como  dificultad para conciliar el sueño o bien como incapacidad para reanudarlo tras un despertar precoz.

El médico de cabecera puede tardar algún tiempo en percatarse de que bajo esa sintomatología existe un miedo o preocupación patológica que es la causante de las dolencias corporales. A veces cuando se llega a esta conclusión, el enfermo ha sido objeto de innumerables pruebas diagnósticas: análisis de sangre y orina, radiografías, electrocardiogramas, etc. Frecuentemente estas pruebas han sido solicitadas con insistencia por el propio paciente, angustiado por si tiene “algo malo”.

Las preocupaciones, el miedo y los síntomas del enfermo, van aumentando poco a poco hasta interferir negativamente en la actividad diaria. Inicialmente se ve afectada su vida familiar, pero en la medida que las preocupaciones se van extendiendo, acaba afectando tanto a su vida laboral como social.

Ansiedad Generalizada TAG Preocupaciones

TAG: Síntomas físicos frecuentes y variados

Trastorno de Ansiedad Generalizada. Epidemiología.

El TAG suele afectar a ambos sexos, aunque algo más al femenino. Aproximadamente entre el 60% y 70% de los casos son mujeres. Se puede dar en cualquier edad, aunque lo más frecuente es que el paciente refiera “que ha sido así de nervioso toda la vida”. Por este motivo algunos autores, como Rapee, consideran al TAG como un trastorno de personalidad ansiosa.

Aproximadamente, el 50% de los pacientes con ansiedad generalizada refieren el comienzo de la enfermedad en la infancia o en la adolescencia, siendo en este grupo la edad media de aparición los 12 años.

El otro 50% tendría una aparición más tardía, con una edad media entre los 20 y los 25 años.

La enfermedad, tras su inicio, tiende a la cronicidad, aunque dependiendo del ambiente y la ausencia de estrés, pueden aparecer breves periodos sin síntomas. A pesar de  recibir tratamiento médico y psicológico, la probabilidad de curación total al cabo de cinco años es inferior al 40%.

Las cifras de prevalencia del TAG, difieren algo de unos países a otros y según los criterios diagnósticos empleados. Uno de los estudios más recientes, sobre casi 22.000 individuos de seis países europeos (España era uno de ellos) dio los siguientes resultados:

  • El porcentaje de pacientes con TAG durante un año era del 1%. Dos de cada tres enfermos son del sexo femenino.
  • El porcentaje de pacientes con TAG a lo largo de toda su vida es de un 2,8% (varones: 2% y mujeres: 3,6%)

Ansiedad Generalizada. Causas.

No se conocen las causas que originan esta enfermedad. Al igual que en otros trastornos de ansiedad parece ser que confluyen distintos factores.

Parece comprobada una predisposición genética, que se ve favorecida con cualquier situación generadora de estrés. Alguna de las circunstancias que más pueden condicionar la aparición del TAG son:

  • Familiar cercano con TAG.
  • Consumo de drogas.
  • Problemas de aprendizaje.
  • Enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, el alcoholismo o la depresión.
  • Embarazos no deseados o depresiones post parto.
  • Estar separado, viudo o divorciado.
  • Más frecuente en amas de casa.
  • En los pacientes sin trabajo parece ser más frecuente.
  • Sexo femenino
  • Ser menor de 25 años.
Ansiedad Generalizada Causas y Diagnostico

Más frecuente en el sexo femenino y menores de 25 años

La influencia de los genes en la enfermedad no está aun suficientemente cuantificada. Parece claro, que el paciente con TAG posee una hipersensibilidad neurobiológica ante el estrés, de carácter genético. Esto determinaría en el sujeto una doble vulnerabilidad:

  • Vulnerabilidad biológica heredada.
  • Vulnerabilidad psicológica aprendida.

Esta última, a su vez, estaría condicionada por dos factores:

  • Una visión del mundo como algo potencialmente amenazador y peligroso.
  • Una incapacidad para hacer frente a esas presuntas amenazas.

La vulnerabilidad psicológica podría estar determinada por experiencias traumáticas infantiles, entre las que habrá que señalar unos vínculos inseguros con sus padres o cuidadores (Teoría del apego).

Algunos rasgos de personalidad, frecuentes en enfermos con TAG son la dependencia emocional, el perfeccionismo, y la falta de asertividad (les cuesta trabajo expresar lo que sienten por temor a herir a los demás. Son poco claros y directos y no suelen defender sus puntos de vista ante otras personas que piensan de forma contraria).

Trastorno de Ansiedad Generalizada. Diagnóstico.

El diagnóstico de un trastorno de ansiedad generalizada, debe realizarse siempre por profesionales cualificados. Los criterios diagnósticos más utilizados son los del DSM-5.

Ansiedad generalizada. DSM-5.

La APA (Asociación Americana de Psiquiatría) ha establecido en su Manual Estadístico y Diagnóstico de los trastornos mentales (DSM-5) los siguientes criterios para alcanzar un correcto diagnóstico de TAG:

A) El sujeto tiene dificultad para controlar las preocupaciones.

B) La ansiedad y la preocupación van asociados al menos a 3 de los siguientes síntomas:

1. Inquietud o sensación de tener los nervios de punta.

2. Se cansa con facilidad.

3. Se queda con la mente en blanco o es incapaz de concentrarse.

4. Se muestra irritable.

5. Presenta contracturas o tensión muscular excesiva.

6. Alteraciones en el sueño, para iniciar o para reanudar el sueño.

C) Las preocupaciones o los síntomas físicos afectan de forma significativa su vida familiar, laboral o social.

D) Estas alteraciones no son debidas a la toma de sustancias (drogas, medicación) o a una enfermedad conocida previamente.

E) Las alteraciones no encuentran una mejor explicación por otro trastorno mental (trastorno obsesivo compulsivo, fobia social, depresión, etc.)

Ansiedad Generalizada y otras enfermedades mentales.

Es bastante frecuente la comorbilidad o asociación entre el TAG y otros trastornos psicopatológicos. Se considera que un porcentaje de pacientes entre 65% y 90% han presentado en algún momento otro trastorno mental al mismo tiempo que el TAG.

Los problemas que más frecuentemente aparecen asociados son:

  • Depresión Mayor.
  • Distimias
  • Ataques de ansiedad con o sin agorafobia.
  • Trastorno de Ansiedad Social.
  • Fobias simples.
  • Abuso y/o dependencia del alcohol o de sedantes y ansiolíticos.
  • Trastornos físicos como hipertensión arterial, cardiopatía isquémica, diabetes, colon irritable, algunos tipos de cáncer.

En los niños los trastornos asociados aparecen con mayor frecuencia que en los adultos. Suelen ser similares, salvo los problemas físicos y el abuso de sustancias. Sin embargo suelen presentar trastornos de ansiedad por separación y TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad).

Ansiedad Generalizada - Preocupaciones Excesivas

Frecuente asociación del TAG con otros trastornos mentales.

Ansiedad generalizada. Diagnóstico diferencial.

La presencia de abundantes síntomas físicos y la asociación con otros trastornos dificulta el diagnóstico del TAG. Ante un posible caso de ansiedad generalizada se debe realizar un diagnóstico diferencial con:

  • Trastornos de ánimo: Depresión mayor y distimias. Ante pacientes donde predomina la tristeza o un estado de ánimo muy decaído hay que pensar en esta posibilidad.
  • Ataques de pánico: Sobre todo si los episodios de ansiedad son bruscos y con carácter episódico.
  • Trastorno de adaptación: Si existen fuertes componentes ambientales estresantes.
  • Trastornos fóbicos: Suelen aparecer conductas de evitación muy evidentes ante objetos fóbicos.
  • Abuso de alcohol, medicamentos o drogas: Se suele detectar por los hábitos del enfermo.
  • Enfermedades como el hipertiroidismo.
  • Medicamentos: broncodilatadores como el Ventolin u otros beta agonistas, corticosteroides, teofilinas y anticolinérgicos.

Trastorno de Ansiedad Generalizada. Tratamiento.

El TAG, al igual que la mayoría de los trastornos de ansiedad, debe ser abordado desde una doble vertiente: farmacológica y psicológica.

Tratamiento farmacológico.

En cuanto a los fármacos se usan los ansiolíticos y benzodiacepinas a corto plazo, por el problema de adicción y tolerancia que conllevan. Entre las benzodiacepinas más utilizadas están el alparazolam (TRANKIMAZIN), el bromazepam (LEXATIN) y el lorazepam (ORFIDAL). El diazepam (VALIUM) es algo menos empleado en la actualidad.

Se usan también como ansiolíticos los betabloqueantes como propanolol (SUMIAL) o atenolol (TENORMIN) a dosis bajas.

La FDA (Food and Drug Administration o Agencia de drogas y Alimentos) de Estados Unidos tiene aprobados para su uso, en el tratamiento del TAG, a algunos antidepresivos. Estos fármacos tienen la ventaja, respecto a las benzodiacepinas, de no producir dependencia en el tratamiento del paciente a largo plazo.

  • Familia de los ISRS (Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) como la paroxetina (SEROXAT) y el escitalopran (CIPRALEX).
  • Familia de los ISRSN (Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina) como la venlafaxina (VANDRAL) y la duloxetina (XERISTAR).

Un caso especial, es el de la pregabalina (LYRICA), un antiepiléptico que se suele usar como coadyuvante para disminuir el dolor crónico y que está demostrando una gran eficacia en la disminución de la ansiedad, sin tener los efectos adversos a largo plazo de los ansiolíticos. En la misma línea de la pregabalina se están empezando a utilizar con buenos resultados la lamotrigina (LAMICTAL) y la gabapentina (NEURONTIN).

Ansiedad Generalizada - Tratamiento de preocupaciones y temores

La psicoterapia busca disminuir las preocupaciones

Tratamiento psicológico.

En cuanto a la vertiente psicológica se han utilizado técnicas de reducción de estrés como la relajación, el yoga, la meditación etc. La terapia cognitivo conductual también ha demostrado ser eficaz. Ultimamente, cada día se utilizan más, los tratamientos de conciencia plena (Mindfulness tratments) La conciencia plena de las emociones, junto con el registro de la respiración, es útil para regular los síntomas de la depresión y la ansiedad. En este sentido la TFE (Terapia focalizada en las emociones) es un excelente complemento del tratamiento farmacológico.

Podríamos decir que los objetivos a conseguir son:

  • Evitar que el paciente se sienta desbordado por sus preocupaciones.
  • Explicar al sujeto, lo que le ocurre. Decirle que “no tiene nada” o que “se preocupa por tonterías” es contraproducente. Si el paciente es capaz de comprender como sus síntomas físicos son originados por la ansiedad se sentirá aliviado.
  • Identificación de agentes estresantes, ya sean familiares, económicos, laborales o sociales.
  • Superación de las preocupaciones exageradas, una vez que se han podido identificar.
  • Practicar a diario alguna forma de relajación, así como actividades físicas como gimnasia o paseos.

Referencias Bibliográficas.

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Trastorno de Ansiedad Generalizada
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Gerardo Castaño Recuero trabaja como psicólogo y psicoterapeuta en "Nuestro Psicólogo en Madrid". Ha estudiado Psicología en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid y también ha cursado dos Máster, uno sobre Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica y otro sobre TFE: Terapia Focalizada en las Emociones.